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evangelioLa ley de la Revolución y las prescripciones editoriales. Los editores se reunieron con el Mesías. Al ver que en sus alocuciones públicas, les insultaba a ellos y a sus progenitores, los editores preguntaron: “¿Por qué no observas la tradición y dejas de amenazarnos por hablar libremente?”. Él les contestó: “¡Hipócritas! Vosotros, para salvar vuestra supuesta libertad de expresión, violáis el mandamiento de la Revolución”.

Y saliendo al Balcón del Pueblo y llamando a la multitud, les dijo: “Oíd todos y entended bien: Nada de lo que esté fuera de los periódicos os puede hacer impuros, pero lo que emiten los medios de comunicación sí os contamina”. Al volver a la reunión, sus discípulos le interrogaron acerca de la parábola y él dijo: “Lo que defienden los opositores corroe, porque promulgan la abstención, la defensa de las minorías, la denuncia del poder. Y se sirven de los medios de comunicación independientes para hacer sus llamados”.

El Mesías cura una Asamblea. El Mesías viajó a los confines del mundo en otro periplo oficial de veinte días. Pero no pudo evadir los problemas domésticos pues en cuanto la Oposición oyó hablar que la Asamblea Nacional Constituyente que se instalaría, si el Mesías ganaba el referendo, sería “originaria”, es decir, no tendría que acatar las leyes existentes, se postró ante el tribunal para impugnar tal medida. El Mesías volvió y calmó a sus aliados. Dijo: “Originaria”, y la asamblea fue originaria, pudiendo hacer lo que quisiera.

Curación de un vespertino crítico. Enterándose de un largo proceso judicial por una herencia que ponía en jaque a un diario vespertino que criticaba directamente al Mesías, ordenó que le llevaran al propietario. Lo tomó el Mesías aparte de la multitud, le mostró cómo podía meter los dedos en la sentencia, y alzó los ojos al cielo, suspiró y le dijo: “¡Expulsa al director y cambia la línea editorial!”. Y al punto se hizo lo que exigía y se soltó el nudo legal que perjudicaba la herencia del propietario. Les encargó a sus discípulos que no lo dijeran a nadie, pero cuanto más lo ordenaba, más se sabía. Y en el colmo de la admiración, decía su ministro: “Todo lo ha hecho bien, hasta los opositores se cambian de bando”.

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Doménico Chiappe (Lima, 1970) [www.domenicochiappe.com] Ha publicado el ensayo Tan real como la ficción, herramientas narrativas en periodismo (2010), la novela Entrevista a Mailer Daemon (2007), los libros de cuentos Párrafos sueltos (2003, reed. 2011) y Los muros / Les murs (ed. bilingüe, 2012), y la obra Tierra de extracción, elegida por Electronic Literature Organization para su antología ELC2 [http://collection.eliterature.org/2/] como una de las mejores obras de literatura multimedia. Se crió en Venezuela, donde ejerció como periodista, y reside en Madrid.