Entrevista con la escritora española-norteamericana Rosana Ubanell y su libro Perdido en tu piel (2012)

Belchi 2 Facebook

Por María Espinoza

En Perdido en tu piel (2012), la más reciente novela de la escritora Rosana Ubanell, las temáticas del amor, el erotismo, la alteridad femenina y masculina, la sexualidad, la memoria, la violencia social y el destino están implícitas y se interrelacionan. La historia refleja la evolución hacia otra concepción del amor la cual cuestiona las relaciones de dominio y las diferencias de género. Su novelística representa así una noción más posmoderna del amor, asociada a la lucha interna del yo y el otro, Eva y Adán, protagonistas de la novela, en su búsqueda de respuestas a dos exigencias afectivas distintas. Nueva York, Los Ángeles, Washington DC, Costa Rica, Guatemala, Marbella, México son algunos de los escenarios por donde circunda la trama.

Biografía

Rosana Ubanell (Pamplona, España) es licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra y posee un MBA en Transacciones Internacionales por la Universidad George Mason de Virginia (EE.UU). Ha trabajado durante muchos años en Bruselas y Washington DC como corresponsal de varios medios en español. Fue, así mismo, la directora del Departamento de Comunicaciones de la CEOE en Bruselas. En la actualidad reside en Miami, donde es subdirectora de la revista Nexos, de la compañía American Airlines.

En esta entrevista la escritora Rosana Ubanell nos habla, entre otras cosas, de la idea que origina su libro, los retos que implicaron escribirlo, la temática del destino, los personajes y sus proyectos futuros.

Acabas de publicar tu más reciente libro Perdido en tu piel (2012). ¿Cuál fue la idea que originó esta obra?

Me tentó tratar el tema del amor pero no cualquier amor sino ese único, el primero, cuando amamos con las puertas del corazón de par en par porque todavía no sabemos el daño que supone el fracaso y el abandono. Por esa razón el primer amor queda atrapado para siempre en nuestra memoria. Pocas veces volvemos a amar con esa fuerza tan apasionada. Los siguientes los recibimos más prevenidos. Y cuando ese primer amor regresa de adulto su fuerza es irresistible.

¿Qué elementos proceden de tu anterior libro, Volver a morir (2011)?

Sigue habiendo suspenso a pesar de que esta novela se centra en el amor con una suave carga de erotismo. También comparte la nostalgia de un pasado feliz que se esfumó, pero del que aprendimos a vivir, aunque también robó nuestra inocencia hasta hacernos más escépticos. El protagonista de Volver a morir, el detective Nelson Montero, filosofa mucho en ese aspecto aunque le incomoda porque cree que hurgar en el pasado no soluciona nada y solo sirve para pasarlo mal.

¿Qué posibilidades y retos creativos te planteó la construcción de las vidas entrecruzadas y paralelas de los protagonistas?

Fue más complicado que escribir una novela lineal ya que me obligó a cruzar dos planos. El primero, la visión divergente de Adán y Eva que a pesar de haber vivido experiencias conjuntas las recuerdan de manera distinta. El motivo es que el principal estimulante de la memoria no es el recuerdo sino el sentimiento y ambos “sintieron” diferente. En consecuencia, sus recuerdos de los mismos hechos son dispares. En segundo lugar, tuve que encajar los grandes saltos temporales del presente al pasado continuando la línea argumental y también el cambio brusco de escenarios. Fue un gran reto. Al final, como tras una dura sesión de gimnasio, terminas agotada pero sumamente orgullosa de haber resistido y satisfecha de los resultados.

¿En qué tipo de personajes literarios te basaste para dar forma a la novela?

En ninguno en concreto. Me imagino que mi bagaje de lectora impenitente durante décadas, mis experiencias vivenciales, mi edad…todo influye. Es un compendio, como una coctelera en la que se mezclan diversos ingredientes  y se crea una bebida nueva. Dudé mucho en los nombres de los protagonistas y terminé por decidirme por Adán y Eva. Obvios por representar ese primer amor puro e inocente, antes de que el pecado lo estropease todo.

En la historia, el destino se empeña en unir sus vidas contra toda circunstancia. ¿Crees en el destino?

Sí y no. Creo en un destino a grandes rasgos que se establece en el mismo momento de nuestro nacimiento. No es lo mismo nacer en una familia acomodada de Texas que en una  modesta de Tennessee, por ejemplo. Sin embargo, creo en la fuerza de voluntad y en el esfuerzo para moldear el destino que uno desea.  La decisión que tomamos en un determinado momento, la valentía para luchar, a veces contra nuestro propio destino y cambiarlo, es lo que impulsa los cambios. Es fácil dejarse llevar por ese destino establecido con excusas de “no puedo”, “ahora no es el momento”, “haga lo que haga da igual”. El destino se empeña en unir a Adán y Eva y su obstinación permite que suceda. El destino abre oportunidades y pone zancadillas. Hay que agarrar las primeras y sortear las segundas.

¿Cómo influenciaron tus vivencias reales de autora para escribir Perdido en tu piel?

Todo influye. Las vivencias, lecturas, sentimientos, imaginación, hasta el estado de ánimo en cada momento determinado. Por la edad me volví más nostálgica al ver a mis hijos en esa etapa tan bella de la juventud en la que todo es posible, en la que se ama por primera, en la que el futuro aparece brillante y lleno de posibilidades, en la que la esperanza es grande como el sol. Me la transmitieron y probé escribir cómo sería el revivir un primer amor en la edad madura.

Después de haber viajado extensamente por México, marco escénico importante en la novela, ¿qué impresiones tienes sobre la gente, la cultura, y las costumbres de este país latinoamericano?

Es un país riquísimo en todos los sentidos, paisajístico, cultural, gastronómico, histórico. Sus gentes son valientes y a pesar de toda la violencia que les aflige encuentran sus momentos de gran felicidad, de compartir con familia y amigos. Grandes anfitriones te abren la puerta de su casa incondicionalmente.

Y desde la literatura, ¿cómo percibes la violencia que se vive en este país?

Desde la literatura y desde mi corazón, la violencia es una plaga que el pueblo mexicano no se merece. Las drogas y la corrupción que conlleva el dinero fácil es el cáncer no sólo de México sino de muchos otros países.

¿Cómo podemos catalogar esta obra? ¿Novela sentimental, diario de viaje, novela psicológica biografía, …?

Esta novela lo tiene todo: deseo, romance, amor, erotismo, suspenso, decepción, dolor, alegría, maternidad, nostalgia, dudas, incomprensión, odio, venganza, perdón, vida y muerte. Para que los personajes sean creíbles deben estar completos. Recuerdo una crítica de una lectora en Amazon: “me llamo la atención. En estos tiempos nos encontramos con personas de nuestro pasado muy a menudo, por eso la historia es muy posible, no se requiere mucha imaginación, pero está muy bien escrito”.  Al principio me pareció una mala crítica pero reflexionando me alaga: mis personajes parecen reales, cotidianos. El lector se identifica, lo que me gusta mucho. De hecho he recibido numerosos correos de mujeres que me dicen que han vivido historias similares de reencuentros con su primer amor y que la novela les ha maravillado.

¿Sobre qué o quién te gustaría escribir tu próximo libro?

He terminado una novela sobre personajes cotidianos, lo que más me gusta. Esos abuelos que miramos sentados en un banco recibiendo los rayos del sol en primavera, encorvados, ensimismados en sus recuerdos. Pasamos a su lado y ni los miramos, los desechamos a ellos y a muchas otras personas anónimas que desfilan a nuestro lado, docenas cada día. Y sin embargo, si nos paramos a ver, un día fueron jóvenes y bellos y sanos. Uno de ellos fue un gran pianista en la India, otro se recorrió el mundo de fotógrafo de una gran revista, otro se codeó con reyes y reinas, otro exploró la selva amazónica, otro amó como nadie a una mujer que nunca existió. Todas sus vidas discurren de la mano de una trabajadora social, el nexo de unión, que acude a sus domicilios para atenderlos unas pocas horas por semana. Merche, la protagonista, una mujer fuerte, humilde, luchadora, simpática y con un corazón enorme,  cuenta la historia de su vida, entrelazada a la de sus “abuelitos”.

También estoy cerrando la segunda aventura del detective Nelson Montero, el protagonista de Volver a morir y pergeñando la tercera. Lo tengo planteado como una trilogía. Hay más proyectos, muchos, pero aún en el horno. Al mirar el mundo con ojos de escritor, las historias son infinitas. Solo hace falta el esfuerzo para sentarse durante meses frente a una pantalla en blanco a contarlas. La escritura es  un minuto de inspiración y nueve de transpiración.

Muchas gracias

Blog de Rosana Ubanell: http://rosanaubanell.com

© 2013, María Espinoza. All rights reserved.

Compartir
Artículo anteriorPoetas malditos
Artículo siguienteEntrevista con el músico Reynaldo Pilco Oquendo: el violín cusqueño
María Espinoza

María Espinoza

María Espinoza nació en Lima, Perú y actualmente reside en Miami, FL. Obtuvo un doctorado en Literatura Hispanoamericana de la Universidad Internacional de la Florida. Es conferenciante y ha publicado artículos en periódicos y revistas de literatura y arte. Artista plástica ha participado en exhibiciones en Latinoamérica y Estados Unidos.