María Espinoza

Reynaldo PilcoEl violín, muy popular en el centro y el sur del Perú, que el hombre andino adaptó, dominó rápidamente y que revela el mestizaje cultural, es uno de los instrumentos musicales más queridos por el indígena. El violín está relacionado con el alma del hombre andino, quien se sirve de sus melodías para expresar los pensamientos más profundos. En el espacio andino, a menudo, al violinista se le atribuyen poderes mágicos y la capacidad de conectarse con seres sobrenaturales. La música de las melodías tiene una atribución celestial que proviene de los dioses y reconcilia a quien la oye con lo que le rodea. Es una especie de códice que abarca todas las dimensiones y que, al fusionarse con lo metáforico, concibe la esencia del existir del hombre andino. A ella recurre también el mestizo en búsqueda de su raigambre indígena, con la que se siente identificado. En sus momentos de dolor y angustia, solo esta puede serenarlo. Refugio eterno al que siempre se puede volver, la música sirve, pues, para sobrellevar y sobrevivir a las distintas situaciones. Como el indígena, Reynaldo Pilco Oquendo también está hecho de música. Su arte une todas las posibilidades de esa naturaleza triste y alegre, bravía y dura, tierna y acogedora. El sonido de su instrumento de viento tiene la capacidad de habitar en el universo de la sierra, las quebradas, las montañas, las iglesias, etc. Es el genuino dueño del espacio de la sierra. Es en esta forma de música que el firmamento y la Pachamama se unen, reanudan sus contactos, pueden vivir en equilibrio y armonía nuevamente.

En esta entrevista, el músico cusqueño Reynaldo Pilco Oquendo habla de sus inicios, de algunos aspectos de su obra musical, del Centro Qosqo de Arte Nativo, de su nueva producción y de la música cusqueña.

¿Cuándo comienza su inquietud por la música y el violín en particular y cómo descubrió que tenía talento artístico?

Muchas gracias por esta entrevista. Comienzo indicando que soy orgullosamente cusqueño, nacido en la calle Melo, y que la actividad cultural y musical la aprendí de mi padre desde los cinco años, pues yo lo acompañaba a sus diferentes actividades. A los cinco años y medio o seis empecé a desarrollarme en este arte, tocando principalmente música folklórica cusqueña como el huayno, el yaraví o la marinera, que son géneros muy conocidos dentro de la música andina.

¿Ha realizado estudios formales de música o es autodidacta?

Bueno, a los seis años continué mis estudios con profesores particulares que mi padre contrataba; también estudié violín y piano en la Escuela de Música como complemento, pero formalmente aprendí en Lima, en el Conservatorio, donde tuve como maestro a un profesor de viola llamado Aro Franklin. Era holandés, intérprete, y tocaba en la sinfónica de Lima. Con él consolidé mi conocimiento musical, y luego pude continuar mi experiencia artística interpretando diferentes géneros de música.

¿Qué nos puede contar de su experiencia como músico en el Cusco? ¿Quiénes han sido sus mentores, por ejemplo?

Habría que empezar indicando que la orquesta característica de la expresión musical en el Cusco está constituida por pampapiano, arpa, violín y quena. He conocido a diferentes músicos de antaño; dentro de ellos cabe recordar a ese maestro organista de San Sebastián, Cosme Licuona, que tocaba magistralmente el pampapiano. Podría también incluir a otros maestros, como por ejemplo, dentro de los que interpretaban el pampapiano, Braulio Mejía, Óscar Ochoa, Manuel Miranda, Manuel Juárez y otros. Paralelamente, yo acompañaba al maestro Roberto Ojeda, quien también fue uno de mis profesores de violín, y continué en la orquesta del Cusco cuando su local todavía estaba en el Convento de la Merced. Estamos hablando de cuando yo tenía unos ocho o nueve años. Ahí conocí al maestro Baltasar Zegarra, a Juan de Dios Aguirre, al padre López que tocaba flauta, a Antonio Alfaro, a Manuel Vergara, al Dr. Horacio Villanueva, entre muchos otros intérpretes. También estaba Pepe Aguirre, hijo del maestro Juan de Dios Aguirre. Igualmente he trabajado con César Valdivieso, que tocaba el violín, y con Sofía Flores, que tocaba el piano. Ella incluso interpretó el concierto para piano número tres de Beethoven, que de repente fue una novedad en el Cusco, porque por entonces yo tampoco lo había escuchado. Eso ya fue con la presencia del maestro Jorge Delgado, pianista arequipeño que vino acá como director de la Escuela de Música y que enseñaba a la señora Sofía Flores, así como a Coni Barkley y Carmen Vargas, con quienes interpretamos música clásica. También podemos considerar las interpretaciones de música dramática, como las zarzuelas y, por primera vez, la ópera. En el teatro Melo, que hoy es el teatro Ollanta, interpretamos la primera ópera, cantada por Carlos Zavala como tenor; después cantó la señora Rocha de Ibáñez, y como violinista estuvo su esposo Antonio Ibáñez, de origen boliviano. Y así, tenemos una trayectoria enorme en la ejecución e interpretación de música de diferentes géneros. Luego continué con el grupo “El cuarteto”, constituido por Pepe Aguirre en el piano, su padre Juan de Dios Aguirre en el contrabajo, el maestro Roberto Ojeda en el primer violín, yo en el segundo violín y el maestro Baltasar Zegarra en el saxo. Nosotros tocábamos en las diferentes actuaciones académicas interpretando música cusqueña y clásica. Luego pasé a tocar cuarteto con el maestro Armando Guevara como primer violín, yo en la viola, un intérprete de origen holandés en el chelo y como segundo violín Pepe Luna, que falleció hace tiempo ya. De tal manera que mi trayectoria artística y el enjambre de diferentes géneros musicales siempre ha ido actualizándose. Actualmente continuamos interpretando con una soprano, la señora Keren, una gran artista, y con Cristian, que toca piano y también es intérprete de violonchelo en la sinfónica.

A los cuatro grandes de la música cusqueña: Roberto Ojeda Campana, Baltasar Zegarra Peso, Juan de Dios Aguirre y Francisco Gonzales Gamarra, habría que sumar a Armando Guevara Ochoa. ¿Qué nos puede decir sobre la influencia y mensaje de este grupo frente a las generaciones actuales y venideras?

Hay valores en la actualidad que se están desarrollando. Está la Escuela de Música y otros institutos prestigiosos, como una institución musical liderada por la señora Flor Canedo, que está dando muy buenas promociones. La Escuela también está dotando de buenos muchachos. En el Cusco hay una gran capacidad, hay una cantidad de talentos, hay muy buenos intérpretes. Últimamente se está desarrollando una generación que gusta bastante de la música, de los instrumentos de viento y cuerda, y también del canto. Tenemos intérpretes que participan en la orquesta sinfónica del Cusco y en la orquesta sinfónica andina con instrumentos, como si fuera una rondalla. De tal manera que hay valores modernos, de mucha capacidad; felizmente hay una posta que se está dejando para la juventud y para lo posterior. La orquesta sinfónica, por ejemplo, la está liderando Teo Tupayachi. También podemos mencionar dentro de los compositores a Lucho Ochoa, que es profesor en la Escuela de Música y tiene muy buenos proyectos. Es un valor dentro de la música teórica, y también toca piano y otros instrumentos. En términos generales, hay una promoción bastante buena que asegura una continuidad mucho mayor que antes.

Acaba de terminar su presentación de hoy en el Centro Qosqo de Arte Nativo, en la ciudad del Cusco. Usted es uno de los músicos más reconocidos y antiguos de este centro. Háblenos de esta institución, de su rol en la sociedad y la cultura, y de lo que significa para el Cusco y el Perú. 

El Centro Qosqo, nacido en 1934, tuvo una primera etapa de actividad con sus fundadores, entre los cuales estuvieron el Dr. Luis A. Pardo, el Dr. Uriel García y otras personalidades, además de los maestros que ya mencioné. Puedo decir con bastante orgullo que mi señor padre fue uno de ellos. Esa primera etapa se extendió hasta 1936; luego hubo una etapa de silencio, en la que estuvo conformado por profesionales de distintos ramos. Como es natural, cada uno tenía que cumplir sus actividades y el arte fue dejado de paso. El Centro Qosqo retoma ese nombre a partir de 1948 o 1949, pero para entonces ya existía un grupo: el conjunto folklórico Cusco, que data de antes de 1944. Tuve la suerte de actuar con ellos, todavía como ejecutante niño. En 1944 ya conformaba el personal artístico de este grupo. Mi participación en el Centro Qosqo, en su segunda etapa, continúa hasta la actualidad. Y en todo ese período, de 1944 hasta la fecha, muchas promociones han pasado por él: aún puedo recordar a sus primeros personajes. Por ejemplo Antonio Alfaro, que fue el primer coreógrafo del Centro Qosqo. En esa etapa, el Centro Qosqo no tenía ni local y la organización no estaba tan afianzada como hoy, así que nos alojábamos en el local del Instituto Americano, que funcionaba en San Francisco. En ese lugar, alrededor de 1948, convergieron muchos personajes. Recordamos a algunos músicos —siempre reeditando la presencia del maestro Roberto Ojeda, mi padre y yo—, como Evaristo Tupa en la quena y Ricardo Castro Pinto en el pampapiano. Entre los bailarines varones, los señores Izquierdo, Pareja, Sánchez, de la Sota (que todavía vive) y muchos otros cuyo nombre no recuerdo. Y entre las damas, que por aquel entonces todavía eran señoritas, Hilda Carbajal y sus hermanas Fulvia y Herminia, Jesús González y Carmela Vaca, que bailó un buen tiempo. Fue en esta etapa cuando el Centro Qosqo fue invitado a Chile, aunque yo no tuve la oportunidad de ir. Fue una embajada artística: estuvieron los músicos Evaristo Tupa, mi señor padre Manuel Pilco, Ricardo Castro Pinto y Roberto Ojeda. Posteriormente viajamos a Estados Unidos, a Francia y a casi todos los países de Latinoamérica: Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador, Colombia, a la Feria de Café en Manizales. Así, a la larga tradición del Centro Qosqo habría que sumar muchos acontecimientos artísticos que engrandecen a esta institución. Ahora el Centro Qosqo ya tiene una estructura física en la Avenida Sol, que es fruto del esfuerzo de muchas promociones.

Lo que sí tengo que lamentar del momento actual es que, en comparación con aquella época, hay mucha diferencia en la práctica artística. En las coreografías se está destrozando la buena interpretación de las danzas, porque no hay valores que puedan continuarla. Cada danza se interpreta de una manera alterada, pues no hay director artístico ni de coreografía que tenga conocimiento de expresión corporal y que pueda continuar con la expresión tradicional. Yo soy el único que puede decir algo, pero lamentablemente no tengo eco porque la mayoría es gente nueva, que no ha pasado por estos trances y no conoce mucho. En lo que se refiere al aspecto musical, igualmente hay una tergiversación en la interpretación; yo diría que estamos saliendo al paso de cualquier manera. No quiero desconocer la inclusión de nuevos jóvenes entusiastas, especialmente en el departamento de música: hay muchachos con conocimiento musical, egresados de la Escuela, que vienen muy deseosos de participar, pero no tienen experiencia en música andina. Es necesario ganar la voluntad de estos muchachos con un buen director que conozca del tema, pero el Centro Qosqo no lo tiene. No hay un buen director de coreografía, de música. Lamentablemente se vive del pasado, de todo lo que hemos grabado.

Y a propósito de la grabación, tuve la suerte de haber sido yo el iniciador de la grabación del primer disco y haber dirigido el 80% o 90% por ciento de los discos, prácticamente todo. Tuve la suerte de haber hecho la primera presentación de un concierto de música andina con la agrupación del departamento de música, solo con dos arpas, e instrumentos como quenas y guitarras. Participaron el Dr. Alberto Yábar, los hermanos Núñez del Prado, Carlos Langínez en la guitarra, y en la quena estaban los dos hermanos Tupa; como segundo violín Hugo Oros, y en el arpa mi señor padre y otro muchacho de la zona de Acomayo cuyo nombre no recuerdo. Presentamos el primer concierto con mucho éxito y con lleno absoluto en el cine teatro Colón del Cusco, que ahora es el Daniel Estrada y ya está remozado. También participamos en el Teatro Municipal, que estaba ubicado donde ahora se encuentran las galerías turísticas. Como vemos, la trayectoria artística del Centro Qosqo es enorme y frondosa, pero lamentablemente no hay continuadores de sangre andina capaces de seguir sellando esta obra magnífica. Hemos crecido en el sentido material, pero en lo artístico nos hemos estancado.

Su respuesta me lleva a preguntarle lo siguiente: ¿de qué manera su condición de cusqueño, de andino, y de quechuahablante influye en la manera de sentir la música andina? En su opinión, ¿podría alguien que no reúna esas condiciones interpretar esta música de la misma manera?

Bueno, para el efecto de dirigir, es necesario acuñar el medio ambiente, el lugar donde se desarrolla este tipo de expresiones. Yo, particularmente, siempre estoy en todos los lugares donde se desarrolla y se baila el folklore. Para mantener esta espiritualidad andina, el hombre tiene que beber, tiene que vivir en el mismo lugar y asimilar, confundirse con el pueblo, con la gente que expresa esto, con nuestros paisanos, los campesinos. De otra manera, nuestro sentimiento no lleva el mismo sello de lo que nosotros quisieramos hacer. Quien baila o toca sin ese contacto con el medio andino, el contacto con nuestros paisanos de la serranías, de los villorrios, de los lugares más arrinconados, no va a tener el mismo pensamiento de querer continuar esta hermosa expresión de la música andina.

Como músico, en su opinión, ¿qué distingue a la música cusqueña de otras músicas?

Yo diría, haciendo como un corolario, que es triste y es alegre. ¡Qué cosa para tan difícil de comprender! Es triste y alegre al mismo tiempo, esa es la característica de la música cusqueña. No solo en su interpretación de los harawis o los yaravíes, la marinera o el huayno. Tanto el contenido de la melodía como el texto literario es poético: hace loas, a la naturaleza y a las damas, las pone en el lugar correspondiente con respeto, no como ahora, que se deforma la imagen de la mujer y la imagen de los lugares más preciados que tenemos. Ya ahora no se puede percibir dentro del texto de lo que cantan ese tipo de melodías, ese tipo de poesías, tan bellas, los huaynos que he grabado con el Centro Qosqo.

¿Qué les diría a los músicos que se inician en este arte? Si pudiera darles un mensaje, ¿cuál sería?

Admiro lo que se pueda ver cada día en cada mensaje de las emisoras, en las calles, que hay un potencial de muchachos de jóvenes con un cariño profundo por la música en términos generales, y particularmente por la música andina. Lamentablemente, como te decía, no conviven con el medio, entonces su expresión y talento a veces quedan disminuidos por su interpretación cuadrada, demasiado lata. Eso no significa que ellos tengan la culpa, porque hay talento. Lo que falta es que quienes todavía vivimos dejemos a las promociones nuevas ese estilo de expresión e interpretación que tiene su característica en los instrumentos de cuerda, como el violín, la guitarra o la mandolina. Tenemos muchachos ávidos de aprender. Mi mensaje sería que no desmayen y que estudien, que investiguen la música en los villorrios, en los distritos, en los lugares más arrinconados, donde todavía se encuentra. Lamentablemente cada vez son menos, pues ya llegó la tecnología y ya no interpretan, sino que agarran la música que tocan las emisoras y dejan que se confunda con su propio sello e idiosincrasia. A veces incluso se puede apreciar que no interpretan música de su región, de su localidad, sino la que captan por los medios de difusión: interpretan música huancaína y ayacuchana, que les causa mayor impresión.

Háblenos de sus discos, sus conciertos, y de este próximo concierto en el Cusco.

imagesUn señor que se llamaba Mojini, de origen iraní pero radicado en Inglaterra, dedicado a promocionar diferentes grupos musicales en Inglaterra, nos escuchó a mi hijo y a mí y se sorprendió. Luego nos visitó en la casa y nos dijo que quería escucharnos a los dos. Tocamos en mi casa, y cuando terminamos, ese señor estaba con lágrimas en los ojos, porque se emocionó muchísimo. Entonces me propuso auspiciarme una grabación con música netamente cusqueña, con un arpista a quien preparé bastante. Este primer disco ha tenido muy buena acogida. La edición se hizo en Inglaterra, donde en el 2004 ocupó el séptimo lugar en el ranking mundial según el periódico The Times. Y por haber sido seleccionados entre los mejores grupos, nos invitaron a Esen, Alemania. Ahí participamos en un concierto con otros grupos (brasileros, colombianos, alemanes, franceses). Este concierto fue escuchado por un empresario francés y nos invitó el siguiente año a París. Luego, por treinta días estuvimos en doce ciudades alemanas: incluso tuve la oportunidad de conocer la casa de Beethoven, en Bonn. Este volumen, que se distribuyó y se difundió por todo el mundo —no así en el Cusco—, nos hizo conocidos. Académicos, estudiosos, músicos y compositores han expresado comentarios muy halagüeños para nosotros.

En el Cusco también he dado conciertos en diferentes oportunidades, el último el año pasado. Por ejemplo, en el Convento de Santo Domingo en 2001, 2004, 2005, 2007, pero como mi hijo se fue a finales de 1999 a vivir a París, ya no pude continuar. El año pasado hicimos una pequeña grabación con algunos temas de los conciertos que hemos dado. El 7 de diciembre tenemos planeado presentar el segundo disco en el Convento de Santo Domingo, en el Cusco; para ese efecto llegará mi hijo, que ahora radica en Canadá. Con ese motivo, si están acá [mi madre y yo], quedan invitadas a mi concierto.

Nosotras honradas de poder acompañarlo. ¿Cuáles son los nombres del primer y segundo disco?

familia PilcoLa familia Pilco y Quri Azucena, respectivamente.

¿Y los nombres de los integrantes de estos grupos?

Del primero: Alejandro Huamán, Reynaldo Pilco y Enrique Pilco Paz. El segundo lo conformamos con un pampapiano interpretado por mi hermano Valentín Pilco Oquendo, el primer violín yo, Reynaldo Pilco, el segundo violín Reynaldo Pilco Paz, el arpa Alejandro Huamán y la quena Jaime Arias.

¿Dónde podemos encontrar su música?

Todavía no se ha distribuido: después del 7 de diciembre comenzará la distribución. Está auspiciada por el Convento Santo Domingo.

¿Cómo le gustaría que lo recuerden, maestro?

Me parece que cuando escuchen cada grabación y reconozcan la interpretación característica de mi instrumento y de la familia Pilco, la gente dará, según su apreciación, la interpretación de recuerdo que puedan tener. Y el mejor recuerdo que podía tener para la posteridad es que esta se difunda y que sirva como un ejemplo de interpretación para las generaciones posteriores, y que el Cusco tenga siempre su representatividad. Desgraciadamente la música cusqueña está deformándose y poco a poco está desapareciendo, y como las gentes que interpretamos algún día ya no vamos a estar presentes, entonces ya ni siquiera se va a escuchar. Lamento decir también que incluso en las emisoras no pasan la música, muy rara vez en Radio Universal.  En la televisión algunas veces la ponen como fondo musical. Recientemente tuve la oportunidad de compartir con Jean Pierre Magnet, con quien dimos un concierto acá en el Qoricancha, y tuvimos una buena acogida porque es un buen músico muy connotado. Él me buscó en Cusco y en Lima y compartimos la idea de ejecutar juntamente con su grupo y yo. El concierto fue el 24 de junio pasado.

¿Quiere agregar algo más, maestro?

Me gustaría que en esta grabación que estoy emitiendo, los puntos básicos fueran a ser apreciados por la gente que realmente gusta el arte del Perú y se identifica con el quehacer musical del Cusco. En ese sentido, también he tenido una entrevista con el director de la sinfónica de Lima y maestro en la Universidad de San Marcos, quien me dijo que haría una difusión de estas impresiones que ha podido grabar, especialmente para hacerlas conocer a las generaciones posteriores.

Muchas gracias, maestro Reynaldo Pilco Oquendo por esta entrevista; agradecemos sus respuestas y su generosidad. Ha sido para mí un honor poder entrevistarlo y hasta una nueva oportunidad.

http://www.youtube.com/watch?v=AFgx6VFZJac

http://www.youtube.com/watch?v=bT9k3EfHBiI

http://www.youtube.com/watch?v=v6rPqshdgKw

http://www.youtube.com/watch?v=l29fh0bfPIc

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http://www.youtube.com/watch?v=1B1Rfenozt8

http://www.youtube.com/watch?v=eefS86d-Hfw

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