María Espinoza

Yovani Bauta, uno de los más representativos artistas cubanos en el exilio, ha sabido utilizar el repertorio artístico que le brindan la modernidad y la tradición para representar en su arte las experiencias del ser humano contemporáneo. Así lo evidencian las columnas vertebrales y dorsos de su obra pictórica, que cuales Atlas, están destinadas a cargar con el peso de llevar los cielos sobre sus hombros. Símbolo de estabilidad, entereza y fuerza sustentadora sobre los que se apoya y de los que depende la estabilidad del Todo, las columnas y los dorsos humanos en su obra se convierten en símbolos de la construcción de toda una comunidad y nación. En torno a la identidad, la propuesta de Yovani Bauta tiene como eje al hombre y la mujer contemporáneos, sus yos vinculados con el entorno social y, por tanto, con la cultura e historia, pero ante todo, con el reencuentro en su dimensión existencial, constituida por un espacio y temporalidad, construyendo su conexión con el mundo y, por consiguiente, con su memoria personal y colectiva.

Biografía

Yovani Bauta es un artista estadounidense nacido en Cuba. Se graduó en la Escuela Nacional de Bellas Artes de La Habana, Cuba, como profesor de dibujo y pintura. Tiene una Licenciatura en Derecho de la Universidad de Matanzas, Cuba. Su obra ha sido exhibida en muchos países, como Alemania, Francia, México, España, Suiza, Estados Unidos y Cuba. Su trabajo ha sido revisado y publicado en diferentes revistas de arte y libros en México, Francia y los Estados Unidos.

Bauta ha enseñado en la Escuela Nueva de Investigación Social, en Nueva York; en Florida International University, y en la Universidad de Michigan, entre otras instituciones académicas.

Un reciente compendio de sus exposiciones incluye: Museo de Arte, Ginebra, Suiza; Museo de Arte Latinoamericano (MOLAA), Long Beach, California; Museo de las Américas, Madrid, España; Museo María Zambrano, Vélez-Málaga, España; Museo de Arte LOWE, U. M., Coral Gables, Florida; Universidad del Estado de Arizona, Phoenix, Arizona; Universidad de Colorado Springs, Colorado y Miami Dade College, Miami, Florida.

Fundó y llevó a cabo durante diez años la comedia “Seña del humor”, que le ha permitido colaborar como actor en Liborio Wants to Escape, producción de Leandro Soto presentada en Estados Unidos y México. Su última actuación, Your Country Needs You, fue realizada en la República Dominicana en marzo de 2006. Otro medio utilizado por Bauta son las instalaciones, tales como Identidad Masculina Artemis PS747, 2000 y la Universidad de Miami, 2001.

Ha ofrecido conversatorios y conferencias en Ann Arbor University en Michigan, en New School of Research en New York, así como en la Universidad de Miami. Recientemente ofreció tres clases magistrales en Arizona State University West, donde también expuso su serie Crossing Line, que aborda el tema de la emigración. Actualmente enseña dibujo en Miami Dade College. Posee una obra en la colección del Museo María Zambrano que se exhibió en el Museo de América en Madrid. Su ensayo “The Bodies of the Nation” fue publicado por la Editorial Baquiana en mayo de 2003 y presentado en la Universidad de Cádiz, España, donde participó como panelista en la conferencia “Intelectuales de la diáspora cubana”. En los últimos años, su obra se ha expuesto en más de veinte exhibiciones individuales y colectivas en Europa y América. Fue elegido uno de los diez artistas norteamericanos que representan Estados Unidos en Shanghai Art Fair 2011. Ha sido seleccionado por el periódico Miami New Times como uno de 10 menciones en Masterminds 2012.

En esta entrevista, el artista nos habla de su obra, vida y la relación del arte con la literatura.


¿Cómo descubres tu vocación por las artes en general y la pintura en particular?

Desde pequeño tuve la disyuntiva entre las artes plásticas y la química; en la adolescencia el camino se despejó a favor de las artes cuando me matriculé en la Escuela Taller de Artes Plásticas Tarasco en mi ciudad natal: Matanzas, Cuba. A los catorce años comencé a asistir en las noches después de terminar mis sesiones en la secundaria básica. Una vez terminado el bachillerato, me presenté a exámenes de selección en la Escuela Nacional de Arte, donde fui admitido. En el primer año de la carrera debíamos decidir entre la pintura o la escultura, y yo opté para siempre por la pintura.

Háblanos de tu arte. ¿Cómo definirías tu obra en términos de intenciones o propuesta creativa? ¿Con qué medios trabajas? ¿Hacia dónde diriges tu búsqueda?

Me esfuerzo por hacer una obra preferentemente comunicativa, con múltiples mensajes que conmueva a quien la contemple. Estoy comprometido con un arte polisémico, altamente provocador y comunicativo. Para ello utilizo una gran variedad de medios: el óleo, la pintura acrílica, telas, madera, barro, y un sinnúmero de herramientas manuales. Mi arcano es alcanzar una penetrante imagen de la sociedad contemporánea.

Muchos de los pintores jóvenes que hoy se integran a las artes plásticas de alguna forma también son el producto, como tú, de la formación en las universidades y las escuelas de Arte. ¿Qué papel ha desempeñado la academia en tu formación como artista?

La academia me abrió los caminos, me proporcionó soluciones que de otra manera me hubiera tomado más tiempo encontrar, pero a veces también me limita con sus bien aprendidas fórmulas… ¡Mantengo una relación de amor y odio con ella!

En tu obra, la cafetera, la figura humana, los retratos de personajes reales, la columna, etc., son referentes figurativos que se repiten. ¿Por qué? ¿Qué significado tienen estos motivos? ¿Qué historias encierran?

Estuve mucho tiempo separado del arte; fue una época donde el realismo socialista señoreaba en Cuba y decidí apartarme de eso. Cuando regrese “al ruedo” me encontré que todos mis colegas me aventajaban en experiencia y reconocimiento, entonces busqué un elemento que me permitiera expresar mi visión de la realidad cubana en aquel momento y que fuera lo suficientemente enigmático como para despistar a las autoridades culturales. Así, me decidí por la columna. Era un símbolo de tradición cultural, de la arquitectura criolla y de poder. A partir de entonces me centré en composiciones verticales, de un solo cuerpo: el cuerpo de la nación.

La mujer y el hombre contemporáneos tienen una manera diferente de percibir la realidad. ¿Cómo se ven reflejadas sus preocupaciones en tu arte?

Asumo la visión de los menos favorecidos, ancianos, homeless, gente pobre… Trato de mostrar el desamparo en sus rostros, en sus cuerpos, en sus vestidos.

En la circunstancia sociopolítica actual de Latinoamérica, y más allá de constituir un arte y de permitirle al artista expresarse, ¿crees que las artes plásticas tienen un rol o una utilidad práctica en la creación de una conciencia social o en la crítica o denuncia de una situación? De ser así, ¿cuál crees que es el papel del artista en la sociedad de hoy?

Creo que el artista cada día es más responsable de denunciar lo que los grandes intereses económicos y los políticos pretenden ocultar. Estamos de alguna manera listos para poder vislumbrar y señalar los problemas de la sociedad contemporánea, no hacerlo es una irresponsabilidad, ocultarlos es un crimen, banalizarlos es una ofensa al género humano.

En tu experiencia como artista también participas de interesantes proyectos culturales en la ciudad de Miami, como por ejemplo el proyecto W10. Háblanos de este taller que diriges

Hace más de diez años que enseño arte en Miami Dade College, en el recinto interamericano. Allí percibí a un grupo de alumnas hispanas con muchos componentes comunes. Todas eran mujeres maduras, emigrantes, que se habían ocupado de su familia primero y en ese momento comenzaron a dedicarle tiempo a su arte. Las reuní en un grupo que llamamos W10, pues eran diez mujeres (Women 10). Y a partir de un ejercicio de clases se realizó la primera exposición del grupo: I DO, I DO. El proyecto consistió en realizar, con sus medios, un vestido de novia que reflejara sus experiencias matrimoniales. Fue un éxito tremendo. Desde entonces se realizaron varias exhibiciones más, y I DO, I DO ha recorrido varios museos y galerías en Estados Unidos. Actualmente W10 se dirige a sí mismo como grupo y solo participo como invitado a sus proyectos.

¿Crees que la identidad nacional determina la identidad artística? ¿Cómo llevas este asunto?

No solo la identidad nacional te identifica; en mi caso mi manera de ser, experiencias, formación cultural, carácter, etc. condicionan mi forma de expresarme. El hecho de ser emigrante en Estados Unidos me hace algo diferente del artista que se va a Europa o Latinoamérica.

Cuando salimos de nuestros países nos encontramos con un mundo cosmopolita que nos permite ubicarnos mejor en el ámbito de la plástica contemporánea mundial. Sin embargo, no solamente en lo referente a la plástica sino en general, se dice que Miami es aún una sociedad en formación. ¿Qué piensas tú?

¡Salir de nuestros países es un nuevo bautizo! Creces, aprendes, te endureces, y te sensibiliza más con tus raíces, pues has puesto distancia de ellas. Por otra parte, haber “aterrizado” en Miami implica otros derroteros. Esta ciudad es policultural, trilingüe y variopinta. Hay cuatro Miamis en uno: el hispano, el blanco anglosajón, el afroamericano y el haitiano. Cada uno de estos grandes grupos étnicos se construye su propia cultura, lengua, e imaginario. Tienen sus propios centros culturales, sus formas de representación y comunicación. Es difícil ser de Miami. Solo podemos a veces penetrar una o dos de sus cuatro partes. Para el artista que proviene de un país monocultural esta realidad se le hace extraña.

De la interacción entre las artes, y en referencia a las artes plásticas con la literatura, yo no tengo duda. ¿Qué opinión tienes tú?

En el año 2003 participé en una conferencia en la Universidad de Cádiz, España, sobre los intelectuales cubanos exiliados. Realicé una ponencia realicé sobre la influencia de la literatura en mi expresión artística. Ha sido y es, la literatura, determinante en ella. “Leo, luego pinto”.

¿Cuáles son tus proyectos futuros?

Acabo de regresar de México, donde impartí un taller de técnicas de pintura contemporánea en la Ciudad de México y después viajé a Oaxaca para participar de un entrenamiento en cerámica con el barro negro oriundo de esa región. Ambas experiencias fueron realmente enriquecedoras y espero continuarlas.

Muchas gracias.

 

 

 

 

Sitio Web del Artista 

httpv://www.youtube.com/watch?v=ZLIQnwqyAwo

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