Por Carlos López-Aguirre

En el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) habita una librería, donde al entrar en estos días hay un nombre y un rostro que se repite constantemente, el de Roberto Bolaño. Pero más allá de sus novelas o poesías, podemos encontrar publicaciones que intentan desentrañar la figura del autor, libros como Para Roberto Bolaño del editor Jorge Herralde, Roberto Bolaño. Estrella cercana de Augusta López Bernasocchi o el libro de entrevistas Bolaño por sí mismo editado por Andrés Braithwaite, demuestran la curiosidad que causa Bolaño diez años después de su muerte.

Es lógico, si observamos que en el mismo lugar se ha inaugurado la exposición Arxiu Bolaño 1977-2003, donde se muestran al público material inédito del autor.  Una exposición de miles de hojas manuscritas con poemas, relatos, retazos de novelas e infinidad de ideas. Su material de investigación. Como Pepe “el tira”, el protagonista de su relato El policía de las ratas, Bolaño no cejaba en su empeño de resolver un misterio. En su caso, el de la literatura, es decir, de su existencia misma.

Prolífico como pocos, el escritor chileno (mexicano y catalán, decía que no tenía patria), dejó inconclusos varios proyectos que ahora se muestran en la exposición. Con este material, el visitante tiene la oportunidad de convertirse en un detective con la misión de armar el rompecabezas de su creación (muy en el estilo de sus novelas más reconocidas) para  ir desentrañando las obsesiones, los anhelos, los amores y las contradicciones del autor. Por ejemplo, al comenzar el recorrido nos encontramos con el Manifiesto Infrarrealista realizado en México en 1977, el cual inicia con la frase “No nos morimos por publicar. El fin de nuestra poesía no es ver nuestro nombre impreso”. Comenzar así la exposición y ver que incluye miles de manuscritos del autor fallecido, recuerda un poco a Kafka. Sin embargo, exactamente al lado del manifiesto descansa un librito de poemas firmado por él con el título Inventar el amor, fechado en 1976.

Porque Bolaño navegó por la vida con la pluma suelta y la lengua larga. Durante la conferencia “Roberto Bolaño, la gestación de un mito”, dentro del festival Kosmópolis 13 (K13), realizado también en el CCCB, el editor Jorge Herralde contó que en el año 1999, su agente en Caracas le avisó de que Bolaño tenía grandes posibilidades de ganar el premio Rómulo Gallegos con su novela Los detectives salvajes. Herralde de inmediato se comunicó con el escritor, el cual no se mostró muy entusiasmado, incluso le dijo que el premio se había desprestigiado con algunos de los últimos premiados. Cuando supo que lo había ganado, le dijo a Herralde que con su reconocimiento se había dignificado el premio. Y ahí lo vemos en las fotos que se muestran en la exposición, feliz en Venezuela recibiendo un premio que en principio despreció.

Pero quizá todo lo que decía no era otra cosa que una estrategia. Masoliver Ródenas, un crítico literario, uno de esos que Bolaño aconsejaba no tomar en cuenta,  recordó en la misma conferencia que el escritor era un ludópata de la estrategia, amaba este tipo de juegos. Ejemplo de ello es su novela El Tercer Reich  y una anécdota que contó el editor, Jaume Vallcorba: un día se presentó un desconocido Bolaño en mi oficina sin cita previa. Lo hice pasar y para mi sorpresa el joven escritor me presentó tres originales de tres poetas distintos, amigos de él, para que los leyera y viera la posibilidad de su publicación (al final sólo publiqué los de A.G. Porta). Durante toda la mañana charlamos única y exclusivamente de poesía, hasta que llegó el mediodía y lo invité a comer. El tema de la charla no varió en absoluto. Al final, Bolaño me preguntó si estaría dispuesto a publicar poemas suyos. Y así fue.

Bolaño decía, recordó también Herralde, que las polémicas que él creaba eran sólo estornudos. Desde muy joven, con el grupo infrarrealista, se dedicó a romper con lo oficial, reconocida fue aversión por Octavio Paz y sus seguidores. Quizá eso de los estornudos lo decía porque se percataba de lo que se le venía encima. Aunque no le dio tiempo, no pudo disfrutar de su éxito con sus incontables fanáticos. O quizá, si viviera,  no tendría tantos, nadie lo sabe, pero como dijo Enrique Vila-Matas “Con la muerte de Bolaño comienza una leyenda”.

Lo cierto es que su trabajo nos demuestra que era un escritor de los pies a la cabeza. En su literatura está su vida y su vida fue la literatura. Se consideraba ante todo un poeta, aunque Jaume Vallcorba reconoce que su narrativa fue mejor que su poesía, aunque no hubiera sido tan buen narrador si no hubiera sido anteriormente poeta. Su vida fue una novela y él el personaje más bolañesco que se recuerde. Incluso, durante los días en que agonizaba en una clínica de Barcelona, el Camping Estrella de Mar de Castelldefels, donde trabajó como vigilante y donde escribía durante las noches en sus primeros años en Catalunya, se incendió, como preámbulo del final que se avecinaba.

Ahora sólo quedan el papel y la tinta para desentrañarlo. Su letra, puesta en cualquier parte, un cuaderno, un libro de contabilidad, demuestran ese afán por hacer suya la literatura, por hacer de la poesía la vida misma. Su amigo A.G Porta señala que “la exposición es Bolaño, y su vida no se puede separar de la literatura. En la exposición, a través de sus textos, está él, es él”.

 

Charla Roberto Bolaño, la gestación de un mito
En la imagen de izquiera a derecha Jaume Vallcorba, A.G. Porta, Jorge Herralde y Masoliver Ródenas.

 

Charla Roberto Bolaño, la gestación de un mito
En imagen A.G. Porta

K13 // A.G.Porta en "Bolaño: la gestació d'un mite"

 

Charla Roberto Bolaño, la gestación de un mito
En imagen Jorge Herralde

K13 // Jorge Herralde a "Bolaño: la gestació d'un mite"

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Carlos López-Aguirre es periodista y escritor mexicano. Su trabajo fue elegido para formar parte de la Antología de crónica latinoamericana actual (Alfaguara, 2012). En ficción, aparece en la selección de relatos Sospechosos Habituales – Las vueltas abiertas de América Latina (Demipage, 2017). Sus microrrelatos han ganado concursos en Editorial Tusquets o el periódico español El País. También han sido publicados en El Periódico de Catalunya y la revista El Rapto de Europa. Ha colaborado para periódicos como REFORMA de la Ciudad de México, El Colombiano de Medellín, así como en las revistas Yorokobu de Madrid, Tusitala y Librújula de Barcelona. Blog: http://expresionescronicas.wordpress.com