De Internet y otros demonios chinos

Muy poco entiendo de los límites que pueden imponer los estados en cuestiones de internet, pero durante el tiempo que hemos estado en China navegar por la red ha sido un verdadero desastre. No se puede ver ni un solo blog -ni el nuestro, con lo cual nutrirlo ha sido una tarea muy difícil-, y tampoco se puede entrar en las redes sociales como YouTube o Facebook, ni Twitter.

En los hostales donde dormimos, han sido varios los intentos -con tanto freak que anda suelto por el mundo- de saltar la seguridad China y acceder a los portales que prohiben visitar. Para ello se usan VPNs (Virtual Private Networks- normalmente de pago), servidores proxy (con conexión limitada y que alertan que de haber entrado a esa página alguien debe estar siguiendo tus pasos) y páginas como tomatopeople.com o proxymice.com que con suerte logran una versión simplificada de los mensajes en Facebook, por poner un ejemplo. Ninguno de estos intentos permitieron seguir las elecciones peruanas en vivo, ni siquiera minuto a minuto, y subir los vídeos producidos por nosotros fue siempre imposible.

Y así es el control chino, incómodo e inapelable como en las dictaduras suele ser.

De todas maneras nosotros sólo somos visitantes. Sabíamos, gracias al vencimiento de nuestra visa, que saldríamos pronto y que nuestras libertades volverían -aunque Vietnam guarda un poco más de lo mismo. Sin embargo quienes viven en China sienten que la censura no tiene límites, qué no acabará nunca y quienes logran ver y contar lo que tanto pretende esconder el gobierno, han sido amenazados, desaparecidos o asustados.

Durante las Olimpiadas en Beijing, hace 3 años -podrán confirmar esto los enterados de la blogosfera- hubo muchos bloggers chinos que por unos meses sencillamente desaparecieron de la red (y tal vez hasta de sus casas). Dos meses antes de los Juegos y 2 meses después no se oyó de ellos ni una sola queja, ni una sola palabra. Eran comunicadores que el mundo esperaba escuchar durante esos meses en que la atención estaba puesta en el gigante asiático. Pero reinó el silencio. Hasta hoy no se sabe qué paso esos días.

Ni siquiera se pudo levantar la voz sobre las interminables injusticias cometidas en el Tíbet. China tiene a las potencias más grandes como socios estratégicos y como los negocios en estas épocas son tan importantes, nadie ha osado levantar polvo sobre un tema que le saca ronchas a los seguidores de Mao. Hoy por hoy, como turista, entrar en la región tibetana es una hazaña que cuesta un par de miles de dólares -por una semana/ por persona- y sólo se puede hacer mediante agencias oficiales de viajes que incluyen esos insoportables guías que pasean al visitante por dónde al gobierno se le antoja permitir. Así, del Tíbet se visitan unos pocos templos -los pocos que quedan en pie- y unas cuantas calles antiguas ya engullidas por el modernismo que caracteriza al resto de China. Un espanto siempre, pero mucho peor en medio de una ciudad tan mística, tan espiritual.

De todas formas, aunque se afine el olfato, las autoridades han logrado que estos atropellos sean casi imperceptibles en una visita de un mes o dos. China -desde sus grandes ciudades- parece un país en armonía, parece estar en perfecto orden. Aparte de ser ridículamente moderno y consumista hasta el hartazgo, se puede decir que las técnicas chinas funcionan tal y como ellos quieren, el país camina como lo tienen calculado.

La molestia de tener un acceso limitado a la red, al final de cuentas es sólo eso, una molestia. A ver como nos trata Vietnam.

© 2011, Valerie & Foncho. All rights reserved.

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Valerie & Foncho

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Comenzamos a viajar en Noviembre del 2010 y ya hemos recorrido varios países alrededor del Mediterráneo. Este Febrero, damos un salto hasta la India donde estaremos dos meses. Sigue aquí nuestros reportajes, anécdotas y secretos de viaje... Haremos todo lo posible para que veas Más allá de tus Narices. Nos caracteriza cierta insensatez e improvisación. Nos aburre el sistema y sus trampas. Si no es ahora, no es nunca. Queremos mirarlo todo, captarlo-editarlo y publicarlo. Conocer más mundo, sus culturas y sus diferencias… MASALLADETUSNARICES.COM