Tenemos que leer más a Camba, Julio, cronista descreído y bastante sagaz, lúcido, un tipo que ya hace cien años hablaba, tengo por ahí el artículo, de la necesidad de dar publicidad a los suicidios, de no ocultar ninguna noticia, de usar el periodismo para lo que sirve, esto es, decir verdades. Este capítulo del secretismo suicida tiene su miga por cierto; el otro día me comentaba un familiar sobre un suicidio, en plenos Sanfermines de 2012, desde la terraza del hotel Tres Reyes. Jamás se supo. Suicidio llama a suicidio y, en estas fiestas, por cierto, hay mucho suicidio, mientras en las calles pulsantes la gente baila a ritmo de patxanga calimochera. Interesante, también, el contraste de realidades en un mismo contexto. El tipo que se encarama a la baranda para dar su último gran salto, el toro que clava sus rodillas en la arena, tras la estocada final del figura de turno, el mozopeña que aporrea su tambor, ajeno un poco a todo, feliz de vino. No sé si irá de esto la reciente producción sanferminera Blue Lips, pero me parecería un buen argumento sobre la fiesta y sus múltiples dimensiones. 
Julio Camba, el primer distópico, leo en un artículo de la joven revista ‘Números rojos’, y en él hablan de su capacidad para adelantarse a las tesis de gente como Aldous Huxley y su premonitorio ‘Un mundo feliz’. Curioso el hecho de que alguien se adelante a otros en el tiempo, con sus impresiones sobre una ciudad, y curioso también sentir esas mismas sensaciones, sin ser Huxley ni Camba, sino un humilde náuGrafo, unos cien años después. 
Y es que las percepciones de Camba definen del mejor modo posible aquellas percepciones que me llevé de Nueva York cuando lo conocí por vez primera, en el verano de 2011. 
Son estas: 

…mascar).

© 2012, Eduardo Laporte. All rights reserved.

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Eduardo Laporte: Licenciado en Comunicación Audiovisual (Universidad De Navarra) , Máster en Periodismo Multimedia (El Correo/UPV) y Diploma de Estudios Avanzados en 'La lengua y la literatura en relación con los medios de comunicación' . Colaborador habitual en la prensa cultural, como el suplemento 'Territorios' de 'El Correo de Bilbao', y el resto de cabeceras del grupo Vocento. Crítico literario para la web 'Ojos de Papel' y, desde 2012, para la revista cultural, decana en su género, 'El Ciervo'. Autor del blog 'El náuGrafo digital' que, con pequeñas variaciones en el título, se actualiza desde octubre de 2004. Es el padre del arrealismo. Publicaciones: 'postales del náufrago digital' (Prames, 2008) 'Luz de noviembre, por la tarde' (Demipage, 2011):