El lunes me acerqué a las oficinas donde se supone me atienden personalmente y me conocen y tal, en el Banco Santander, para pedir una ampliación del límite de la tarjeta de crédito, cuyas onerosas condiciones pago religiosamente desde hace varios, demasiados, años. Me contestan hoy con negativas a mi petición inicial, pero en cambio me ofrecen la apertura de otra tarjeta, con sus correspondientes gastos anuales y añaden también un seguro de vida, debido a mi “riesgo”, que tiene un coste de 128 euros al año. 
La empleada me explicó ayer que la mitad de la cuota mensual que pago es de intereses, dándome a entender que aquello era un robo legal en toda regla, que mejor pidiera un crédito. Pero me resisto a pedir otro de esos créditos en los que recibes 3.000 y pagas 4.700, en lentas y perpetuas cuotas. 
Qué capacidad la suya para endosarte cualquier producto timo a las primeras de cambio, sin tener en cuenta los ya miles de euros que desde mi cuenta han ido surtiendo a esa usurera entidad en concepto de intereses. Ni una jodida cacerola he recibido desde entonces. Tiene razón Leopoldo Abadía cuando defiende el débito frente al crédito, en su versión tarjeta.
No me gustan los bancos, no me gusta Emilio Botín, no me gusta, a veces, este mundo, y solo se me ocurre largarme a una comunidad con dinero de pega, en algún rincón vivible de la Cataluña profunda, a decrecer lo más felizmente que pueda hasta el fin de mis días. 
Que les jodan a todos con su sistema enfermo, yo me largo. Y qué gustazo me daré el día, no tan lejano, en que pueda cancelar todos mis compromisos con tan putrefacta institución. 

© 2012, Eduardo Laporte. All rights reserved.

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Eduardo Laporte: Licenciado en Comunicación Audiovisual (Universidad De Navarra) , Máster en Periodismo Multimedia (El Correo/UPV) y Diploma de Estudios Avanzados en 'La lengua y la literatura en relación con los medios de comunicación' . Colaborador habitual en la prensa cultural, como el suplemento 'Territorios' de 'El Correo de Bilbao', y el resto de cabeceras del grupo Vocento. Crítico literario para la web 'Ojos de Papel' y, desde 2012, para la revista cultural, decana en su género, 'El Ciervo'. Autor del blog 'El náuGrafo digital' que, con pequeñas variaciones en el título, se actualiza desde octubre de 2004. Es el padre del arrealismo. Publicaciones: 'postales del náufrago digital' (Prames, 2008) 'Luz de noviembre, por la tarde' (Demipage, 2011):