Carlos López-Aguirre

You never turned around

to see the frowns on the jugglers and the clowns

When they all come down and did tricks for you

You never understood that it ain’t no good

You shouldn’t let other people get your kicks for you

Bob Dylan

 

El oficio de escribir no es como cualquier otro. Conseguir el éxito literario no significa que seas un buen escritor, y muchos quienes practican este oficio tan solitario y apasionante, lo saben.

Porque escribir un libro implica un triunfo en sí mismo. Publicarlo y venderlo es otro cantar. Es cierto que un buen texto literario, por más obstáculos que se presenten en su camino, saldrá a la luz tarde o temprano. También, en ese andar entre el ordenador y el papel (o el eReader), depende mucho del carácter, en incluso de los contactos con los que cuente el autor. Sin embargo, cuando el libro ya está en las librerías, el autor ya no puede hacer nada  por él. Aunque la duda de ser un buen escritor, siempre estará ahí, presente, como el oxígeno al respirar.

Todas estas disertaciones se deben al último campanazo que se ha apuntado la autora de Harry Potter, J.K. Rowling. La noticia saltó a finales de la primavera, cuando el diario The Sunday Time reveló que la novela The Cuckoo’s Calling fue escrita por la escritora británica y no por el desconocido Robert Galbraith, quien apenas había logrado vender poco más de un millar de ejemplares de su novela policíaca, a pesar de haber recibido una buena crítica. Claro está, los críticos literarios pensaban que se trataba de un debutante y no de una escritora que ha vendido millones de ejemplares de su saga a lo largo y ancho del mundo.

En principio pensé que todo esto se trataba de una campaña de marketing. No me creía, y todavía me cuesta creer, esa historia de que un abogado de Rowling revelara la autoría de la novela a una amiga y ésta contactara al diario para que investigaran y sacaran a la luz la noticia.  Con el paso de las semanas, a pesar de mi incredulidad, empiezo a ponerme en los zapatos de Rowling y pienso que tiene la duda de cualquier escritor sobre sus capacidades. Sobre todo si recordamos las malas críticas de su primera novela para adultos, The Casual Vacancy, que se vendió muy bien, pero recibió malas críticas. Muchos atribuyen éstas al nombre de la autora y que por eso en esta ocasión decidió utilizar un pseudónimo.

Lo cierto es que, después de que el diario destapara su nombre, The Cuckoo’s Calling comenzó a venderse muy bien, algo que ha satisfecho a la editorial y a la misma autora, por supuesto.

Así que ahí queda la duda. ¿Estamos frente a una escritora que desea ser reconocida por lo que hace o ante una gran especialista del marketing editorial? Quizá nunca resolveremos el misterio, como ella, que ha llegado tan alto, es tan reconocida, tan estrella en un mundo que prefiere los infiernos, que jamás estará segura si es una buena novelista (para adultos, por supuesto).

 

 

© 2013 – 2014, Carlos López-Aguirre. All rights reserved.

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Carlos López-Aguirre es periodista y escritor mexicano. Su trabajo fue elegido para formar parte de la Antología de crónica latinoamericana actual (Alfaguara, 2012). En ficción, aparece en la selección de relatos Sospechosos Habituales – Las vueltas abiertas de América Latina (Demipage, 2017). Sus microrrelatos han ganado concursos en Editorial Tusquets o el periódico español El País. También han sido publicados en El Periódico de Catalunya y la revista El Rapto de Europa. Ha colaborado para periódicos como REFORMA de la Ciudad de México, El Colombiano de Medellín, así como en las revistas Yorokobu de Madrid, Tusitala y Librújula de Barcelona. Blog: http://expresionescronicas.wordpress.com