Una antología mítica del Perú

La cultura popular en el Perú es fuente de inspiración para muchos escritores.


 

“En un país de tan vasta, tan compleja y maravillosa tradición,

es incompleta la cultura de quienes desconocen esta fuente”

José María Arguedas

El Perú es un país con una tradición sumamente prolífica. Sus historias sacadas desde las entrañas han servido para que muchos escritores se basen en esa cultura popular y, a partir de ella, creen una metaescritura. Uno de los libros más importantes que recoge gran parte de la tradición peruana es Mitos, leyendas y cuentos peruanos, publicado originalmente en 1947, a través del acucioso trabajo de José María Arguedas y Francisco Izquierdo Ríos, quienes recopilaron todas las historias del libro.

Lo interesante del texto es la organización. Luego de un trabajo bastante profundo, fue seleccionado un interesante material y organizado según las tres regiones geográficas del país: costa, sierra y selva. Si bien las narraciones son breves, hay mucha información detrás de cada historia. Y es, precisamente, ese estilo sencillo y directo lo que hace que la lectura sea mucho más fluida. Así, el aspecto fabuloso de las historias se vuelve más verosímil. Esto, sobre todo, al saber que las historias han sido recogidas por testimonio oral.

Algo que llama mucho la atención son las narraciones de la sierra. Las narraciones breves tienen un carácter explicativo; es decir, que dentro de su historia, tiene como fin enseñar o mostrar algo que existe, que se puede observar, palpar. Por ejemplo, en el caso de Yanacocha, mostrar por qué la laguna es de color oscuro, o por qué se desatan huaycos en determinadas zonas como en la leyenda de Huatuscalla y Ccaser.

La tradición oral ha sido significativa para explicar los hechos de cada relato. Esa forma de observar al mundo es lo que hace fantástica la historia. Es una cosmovisión, es decir, es una categoría con visión del mundo muy variado, aludiendo a las ideas, pero no a la ideología, enlazándose a la estructura del sentimiento por la propia tierra. Y esta cosmovisión data desde tiempos remotos, cuando se buscaba el origen de las cosas de manera natural y fantástica a la vez.

Finalmente, en los mitos, leyendas o cuentos, se resalta lo maravilloso y fantástico de la forma de ver la naturaleza los pobladores del lugar. En el caso de la sierra, los relatos presentan un discurso andino; sin embargo, es notoria la presencia de lo foráneo dentro de esa cultura. Es evidente la presencia racional de lo externo que limita, de alguna manera, la imaginación andina; sin embargo, no podríamos afirmar se trate de una cuestión de hibridez cultural. Lo que sí es cierto es que este texto se ha convertido en un referente sumamente importante para conocer ese mundo tradicional que muchas veces pasa desapercibido. Los relatos, en el transcurso del tiempo, seguirán siendo narraciones maravillosas, interesantes y fantásticas donde se observa el mundo andino en su plenitud, la unión entre naturaleza y el hombre, y sus interrelaciones en busca de soluciones prácticas, sencillas a sus problemas, tales como el inicio de las cosas o, simplemente, sus quehaceres cotidianos.

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Luis Miguel Cangalaya

Luis Miguel Cangalaya

Lima, 1983. Escritor, educador y actual doctorando en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue premiado con el 1.° puesto en el concurso literario Cuenta Lima, organizado por la Municipalidad Metropolitana de Lima (2016). Asimismo, obtuvo el 1.° puesto de la categoría cuento en los Juegos Florales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (2015). Además, fue ganador del 1.° puesto en cuento y en ensayo en los Juegos Florales de la Universidad César Vallejo (2013). Es redactor en la Revista Cultural Suburbano de Miami y en otros medios escritos nacionales e internacionales. Del mismo modo, se desempeñó como redactor en la editorial San Marcos. Es coautor de diversos textos universitarios en la especialidad de lengua y literatura. Actualmente es catedrático en el área de Letras y Humanidades en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y en la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL).