Todo mezclado


El hombre como algunos animales busca siempre su manada, por ejemplo, una manada de lobos se organiza de acuerdo a una estricta jerarquía social que es liderada por un macho alfa y una hembra alfa. Siempre se tuvo la idea de que este tipo de organización social le permitía al lobo como predador, cazar animales mayores que él, pero nuevas teorías sugieren que con esta estrategia de manada pasa como con el hombre, se maximiza el éxito reproductivo, que no es otra cosa que garantizar el sexo.

Miami es una ciudad cosmopolita, a la cual acuden constantemente personas de muchos lugares del planeta, es un ejemplo clásico para poder detenernos a observar el comportamiento de las diferentes manadas. Las  manadas las vemos agrupadas por color de piel y utilización de las manos, por barrios, por los tipos de carro que usan, por la ropa y los perfumes, por los acentos, por el grado de superficialidad y por la cultura. Sí, dije cultura, y debido a que el concepto posee disímiles definiciones, me referiré al de mayor uso cotidiano: “la excelencia en el gusto por las bellas artes y las humanidades”.

Los intelectuales y artistas se reúnen bajo esta máxima de las Bellas Artes, creando una subdivisión social. Miami está lleno de ellos, algunos muy buenos pero la mayoría diletantes que viven del cuento, lo que no está nada mal si tenemos en cuenta que estos diletantes, siguen al macho o la hembra alfa y le engordan su ego para que continúe creando ––debe haber de todo en el jardín de eruditos de El Señor.

Los grupos culturosos de cualquier parte del mundo, exceptuando los de las pequeñas aldeas y tribus, están organizados en submanadas generalmente urbanas y suburbanas, en Miami la inmensa manada hispanohablante se subdivide en: los que les gusta el Mate, los que come Congrí con Ropa vieja, los de las Quesadillas, los tomadores de Pisco y de Mamá Juana… y esas a su vez, se fragmentan en otras menores hasta llegar a las que subdividen las Bellas Artes en: Literatura, Artes plásticas, Música, Artes escénicas, Arquitectura y Cine. Ahora bien, tú qué crees amigo lector si te cuento que el caso no queda aquí. Las artes tan bellas siempre, también tienen sus divisiones y subdivisiones, por ejemplo la submanada de literatura se subdivide en narradores, poetas, ensayistas… los narradores se sub-subdividen en novelistas y cuentistas y esos se desmenuzan por su estilo, tendencia o corriente… igual sucede con todas las bellas. Al final queda un hombre solo frente a un teclado o una hoja en blanco, frente a un instrumento o un lienzo. ¡Un hombre creando!, Un lobo en solitar, que juega a ser Dios, mientras expulsa su verdadero mundo al exterior convertido en arte o en letra. Es tanto el tiempo que ese hombre ocupa en el trance, que necesitará un premio por su aislamiento, entonces regresa a la manada en busca de la adoración de todos, que lo confirma como loba o lobo alfa.

Cada manada piensa que está haciendo lo mejor en Miami, lo que está más “IN”, y es cierto, pero solo dentro su contexto. Cuando un grupo da por sentado que fuera de ellos nadie hace nada, están cometiendo el peor pecado capital, la soberbia. Si nos acercáramos unos a otros ––no digo que de golpe claro, eso puede asustar a algunos–– llegar poco a poco,  comenzar por mirarnos, olernos, leernos y escucharnos, nos iríamos convirtiendo en algo mejor definitivamente. Tal vez no creceremos en tamaño, pero sí en ideas que es lo que necesita la selva donde vivimos. Ese es uno de los empeños primordiales de Sub-urbano como revista y entidad, así que acércate.

De todas formas hay que sacudirse los humos y hacer conciencia de que solo somos lobos sociales, una pequeña partícula que necesita de otra para vivir, y que nuestra ciudad sería un mejor lugar si de vez en cuando nos reuniéramos a retroalimentarnos, si tomáramos en cuenta estos versos del poeta Nicolás Guillén.

Adivinanza
de la esperanza:
lo mío es tuyo,
lo tuyo es mío;
toda la sangre
formando un río.

Estamos juntos desde muy lejos,
jóvenes, viejos,
negros y blancos, todo mezclado;
uno mandando y otro mandado,
todo mezclado;
San Berenito y otro mandado
todo mezclado;
negros y blancos desde muy lejos,
todo mezclado;
Santa María y uno mandado,
todo mezclado;
todo mezclado, Santa María,
San Berenito, todo mezclado,
todo mezclado, San Berenito,
San Berenito, Santa María,
Santa María, San Berenito,
¡todo mezclado!

 

Ena Columbié

Primavera/ Exilio-Miami, 2012

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Ena Columbié

Ena Columbié

Ena LaPitu Columbié. Guantánamo, Cuba. Escritora y artista. Licenciada en Filología. Ha obtenido numerosos premios en crítica literaria y artística, cuento y poesía. Tiene publicados los libros: Dos cuentos (Narrativa. Cuba-1987), El Exégeta (Crítica literaria. Cuba-1995), Ripios y Epigramas (Poesía. Cuba-2001), Ripios (Poesía. USA-2006), Solitar (Poesía USA-2012) y Las horas (Antología. USA-2011). Ha sido publicada en las antologías: Lenguas Recurrentes (Cuba 1982), Lauros (Cuba 1989), Epigramas (Cuba 1994), Muestra Siglo XXI de la poesía en español (USA 2005), La Mujer Rota (México 2008) y Antología de la poesía cubana del exilio (España 2011). Co-dirige las editoriales, EntreRíos y AlphaBeta. Ha colaborado en las publicaciones, La Araña pelúa de París, y las revistas norteamericanas La Peregrina Magazine, Linden Lane Magazine, ¿Qué pasa? y Decir del agua; así como en diversos proyectos privados independientes. Reside en Miami, Florida. Fotos suyas han sido publicadas en periódicos, revistas especializadas en arte, y en otras publicaciones seriadas; también han ilustrado libros y trabajos de poesía y ensayos en varios blogs. Muchas de sus obras tanto de fotografía como de pintura forman parte de colecciones privadas y de galerías. Dirige el blog de Ensayo y Crítica artística y literaria. http://elexegeta.blogspot.com & www.enalapitu.com