Sueños Bárbaros: Rodrigo Núñez Carvallo

Pedro Medina

Editorial Peisa

Pgs. 462

Cuando uno ha pasado horas de horas sumergido en los escaparates de librerías y bibliotecas y cree haber leído muchísimo —o se jacta de eso, al menos—, le cae en las manos, a manera de jalón de orejas, un novelón inesperado. Nos referimos a Sueños Bárbaros, del escritor peruano Rodrigo Núñez Carvallo (Lima, 1953) obra que, sencillamente, solo podemos calificar de imprescindible en nuestro equipaje literario.

Hablar de esta novela no es tarea fácil. Es vasta y muy pero muy compleja. Para dar unos trazos esquemáticos, diremos que es la historia del gordo Rafael Delucchi, desde que se separa de su esposa, y de su grupo de amigos, aplastados por la realidad violenta y tercermundista peruana, que persiguen alcanzar su sueño: rodar una película. Resulta mezquino, sin embargo, presentar a Sueños Bárbaros de esa manera tan simple y resumir la trama. Si empezamos a desgranarla, podemos gastar papeles y papeles escribiendo sobre ella, abordando los distintos temas que le dan vida. Podemos decir, por ejemplo, que es una novela metafílmica, y dedicar estas líneas solo a hablar de ello. Gran parte de la trama se sostiene en la producción de una película de cine y las citas y referencias intertextuales cinematográficas son una constante.

O podemos decir que es una novela que refleja la realidad peruana de los años noventa. Sueños Bárbaros también se presenta como un referente sobre aquellos años en que Sendero Luminoso azotaba de terror al país.

O podemos también detenernos en sus personajes y dedicar estas líneas a decir que Sueños Bárbaros es una novela polifónica de personajes antihéroes. Aparecen múltiples sujetos, pero bien presentados y definidos, con sus propios códigos, con su propia percepción de la realidad, y no como simples voces que dan vida al relato.

O bien podemos dedicar esta nota a decir que Sueños Bárbaros es un derroche de cultura del autor. Es una novela intelectual, que denota muchísimo conocimiento cinematográfico, literario, sociológico y político, pero, ojo, no es un bodrio aburrido: por el contrario, es sumamente divertida y atrapante.

Y así, todos estos puntos, de los cuales podríamos escribir notas enteras, son a su vez los cimientos que construyen un universo de ficción dentro de la misma ficción. Un universo ficticio dentro de otro es lo que ha “edificado” Rodrigo Núñez con Sueños Bárbaros, algo que, como bien sabemos los lectores exigentes y escribidores, es algo difícil de lograr. Ese es, creemos, uno de los mayores logros de esta novela. Siendo tan extensa y densa, es gracias a ese universo ficcional que la novela resulta absorbente y despierta una lectura, digamos, compulsiva.

¿Tiene desaciertos? Sí, los tiene, imposible no tenerlos en más de cuatrocientas sesenta páginas. A veces le sobran adjetivos: “Paloma llora con los ojos resarcidos. Reparadoras lágrimas, tibias y oscuras caen de sus ojos” (315). Otras veces hubiera sido necesario trabajar un poco más algunas imágenes: “Cristina tiró la puerta y los vidrios se crisparon y rompieron” (30). Figuras como esta son poco verosímiles y clichés. Y otras veces se hubiera podido prescindir de ciertos aspectos, como aquel repentino nuevo esposo de Cristina —exesposa del protagonista—, que si bien aparece de manera secundaria, luego se esfuma y no sabemos más de él. Su aparición genera la expectativa de algún conflicto en la vida de Rafael Delucchi, pero finalmente no es así y su presencia resulta intrascendente; nos deja una sensación de estar frente a un clavo en la pared al cual le falta colgar el cuadro. Estas cosas pueden hacer que una obra sea exagerada y no extensa, pero ese no es el caso, pues Sueños Bárbaros no nos parece exagerada.

Hechas “las sumas y las restas”, los resultados son ampliamente favorables para el libro de Rodrigo Nuñez Carvallo: nos atrapó sin remilgo alguno y le dedicamos una lectura obsesa.

Al empezar la novela, cuando Rafael huye del lado de su esposa y busca refugio donde un chamán, este le brinda ayahuasca y le dice una frase que, después de terminar la lectura pensamos que la define muy bien: “Es un viaje. Déjate llevar por él, porque al final, ya no serás el mismo de antes”. ¿Acaso habrá sido Sueños Bárbaros ese viaje delirante de Rafael Delucchi? Lo que sí, con seguridad, es un viaje literario delirante para cualquier lector. Léanla.

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Pedro Medina León

Pedro Medina León

(Perú, 1977) es autor de los libros Streets de Miami, Mañana no te veré en Miami y Lado B y editor de las antologías Viaje One Way y Miami (Un)plugged. Es además editor y director del portal cultural y sello editorial Suburbano Ediciones. Como gestor cultural ha sido co-creador del programa literario Escribe Aquí, que fue galardonado con una beca Knight Arts Challenge por la Knight Foundation Center y ha realizado los eventos Cuál es el futuro de la Literatura Latinoamericana en Estados Unidos, Books & Books (2012 – 2013); el programa Miami Literario: encuentros de narradores locales, Books & Books (2014); entre otros. También es columnista colaborador en El Nuevo Herald y ha impartido cursos de técnica narrativa entre los años 2013 y 2015 en el Koubek Center de Miami Dade College. Estudió Literatura (Florida International University) con una especialización en Sociología y en su país Derecho y Ciencias Políticas (Universidad de Lima).