“Se puede ser un músico que canta o simplemente una cantante… a esta segunda categoría pertenezco yo”. Entrevista con la escritora y cantante de jazz Tatiana Goransky

Tati roja Son las 20:00 Argentina, se abre el Skype y veo a Tatiana sentada en una mesa de un bar casi vació, usando remera roja escotada, un pañuelo verde en el pelo, anteojos negros que promete sacarse ni bien comience la entrevista “es que cuando uno está de ánimo policial, está de ánimo policial” aclara.

 

1.   Pregunta común, pero que nos interesa siempre conocer su respuesta: cuéntanos, por favor, acerca de tu trayectoria literaria desde los inicios, cuándo asumes a la literatura como un oficio, cuáles fueron tus primeras lecturas, tus primeras publicaciones.

 Se saca los anteojos… Mis primeras lecturas fueron Alicia en el País de las maravillas; El Principito; Mujercitas; los Elige tu propia aventura; muchos de los libros de la colección juvenil Robin Hood; la serie detectivesca Alfred Hitchcock y los tres investigadores; las peripecias de seis muchachos ayudados por una chica y un perro lobo agrupados bajo el título Los seis amigos,  de Paul-Jaques Bonzon; un montón de libros rosas y ejemplares robados de la biblioteca de mis padres. Desde los 12 años en adelante ya escribía letras de canciones, poesía y hasta empecé mi primera novela. Para ese entonces también entré en contacto con Sturgeon, Bradbury, Ayn Rand, Denevi, Puig y mucho T.S.Eliot, Shakespeare y Cortázar. Después tuve una época en la que leí sólo teatro, y lo hacía de manera tan obsesiva que años más tarde terminé en la carrera de Dramaturgia.

En lo que respecta a mi trayectoria literaria, comencé redactando reseñas de libros eróticos y películas pornográficas para el portal de internet Uol. De allí empecé una larga convivencia, que este año cumple diez años, con la columna Séxodo. Una columna sobre sexo urbano e historia del sexo que se publicó en lugares de los más variados. Mi primera novela salió en el 2005, Lulúpe María T (Símurg). A esta le siguió en el 2008 la primera edición de ¿Quién mató a la Cantante de Jazz? (Tantalia) y en el 2010 Don del agua (Gárgola). Mientras escribía estos libros trabajaba para cerca de 12 revistas (Bacanal, El Planeta Urbano, Aerolíneas Argentinas, El Interpretador, Agasex España, Ragnatela Magazine, Suite, Gabo más algunas otras) y redactaba biografías como escritora fantasma. En el 2011 colaboré en la antología de cuentos pornotemáticos La condición pornográfica (El Cuervo), y esto nos trae al presente, con la reedición en ebook de La Cantante…

Pero, para no saltearme tu otra pregunta, creo que la literatura como oficio la asumí redactando las biografías como Ghost Writer. No creo que haya nada que te de más horas de pista, como escritor, que dedicarle años enteros a la redacción de libros que jamás llevarán tu firma. Cuando el ego no está en juego, queda sólo el compromiso más puro con la narración.

 

2. ¿Cómo surgió la idea del libro? ¿Por qué un asesinato a una cantante de jazz, que lo inspiró?

 Soy además cantante de jazz. Cerca de 13 años atrás fui la protagonista de una de esas típicas escenas que abren los E Entertainment Television sobre celebridades (salvando las diferencias, claro). Una tarde de sábado, en la que había bebido de más y estaba retozando con mi pareja, saxofonista de profesión, sonó el teléfono con la noticia que lo cambiaría todo: la cantante de jazz, con la que él tenía show dos horas más tarde, estaba enferma.

Yo, fanática del genero desde siempre, me pasaba junto a mi compañero noches y noches en el piano con vaso de vino y alegría, cantando sin vergüenza. Entonces, esa anti fatídica tarde me miró a lo ojos y me dijo “¿lo hacés vos?, fotocopiate 13 partituras y ponete un vestido. El pianista nos encuentra en el lugar”.

Nerviosa, pero sin tiempo para comprender la magnitud de las 400 personas que esperaban por la banda, escuché la cuenta del pianista y empecé a cantar. La gente aplaudía, nos llenaban las copas hasta el tope, y para cuando terminó la noche recibí no sólo felicitaciones, sino dinero en efectivo por haber pasado la hora cantando y tomando. ¿Qué más podía pedir una rata de computadora que se pasaba el tiempo redactando para una Punto Com?

 Con los años me dediqué a los dos oficios por igual. Escribía de día y cantaba de noche. Vinieron festivales, viajes, y múltiples experiencias que me convirtieron en una cantante de oficio, mas no en un músico. Se puede ser un músico que canta o simplemente una cantante… a esta segunda categoría pertenezco yo. Categoría que no es siempre respetada por los del gremio. Y de ahí la idea, después de una semana de shows afuera de la provincia, agotada por mis múltiples responsabilidades de manager, productora, cantante, y por la condición tan under del jazz en Buenos Aires, me senté frente a la pantalla y me metí en los suburbios jazzeros, imaginando un asesinato…

  

3. ¿Por qué la incursión en el género negro? ¿En lo personal, supuso algún reto diferente –o mayor- trabajar en una novela de este registro?

 Siempre fui lectora de novelas de detectives y espectadora de series y películas del mismo orden. A medida que fui creciendo mis lecturas se fueron poniendo más “negras”. Pero en este caso no fue forzado, las fantasías de revelar el ambiente under y del asesinato de la cantante se impusieron a todo, incluso a la elección del género. Y no, no creo que haya sido muy diferente a construir cualquier otro libro, salvo porque esta vez trabajé primero sobre la estructura, cuando suelo hacerlo sobre los personajes. Es que decidí tomarla prestada del juego Clue para utilizarla como una obstrucción a la hora de narrar. En general lo primero que hago es sentarme a escribir, cuando veo que los personajes ya están claros en mi cabeza delineo la trama y una mínima estructura. Después, paso a la etapa de investigación. La estructura “dura” viene al final.

 

 4. ¿Por qué la idea de una reedición en eBook?

 La edición original ya no se consigue, y dada la posibilidad de reeditarla en papel o ebook, pensé que al ser una novela que permite conocer un poco otra parte de esta gran ciudad, era mejor idea darle circulación global (al menos por los países de habla hispana) de la manera más práctica posible. Además, soy amiga de la tecnología, y en los dos últimos años (producto de una nueva investigación) me estuve moviendo muchos entre viajeros acostumbrados a llevar sus libros en dispositivos portátiles.

5. Además de escritora eres cantante de jazz. ¿Cómo combinas ambos oficios? ¿Hay alguna conexión entre ellos?

 Los dos narran historias.

Uno puede practicarse de día y otra de noche, uno cuida de mi lado solitario, el otro me lleva a socializar en los lugares más inesperados. Pero por sobre todo, y para una personalidad como la mía, extrovertida y fóbica a la vez, es la mejor combinación: del cuarto cerrado al escenario en cinco minutos.

 

6. ¿Nos das alguna pista para saber quién es el asesino de la Cantante de Jazz?

 Imagínense a la cantante más talentosa y atractiva que existe. Súmenle a eso una personalidad perversa, una inclinación hacia la bebida, un contingente de amantes, músicos resentidos por el maltrato, una hermana gemela obligada a permanecer en la oscuridad, una madre mandona y una manager mal pagado. Esos son sólo algunos de los que la amaban y odiaban a la vez.

Piensen en la policía argentina, deserotizada ante un caso de música “tan poco ciudadana” y ahora concéntrense en el detective: ni más ni menos que un ex trompetista devenido policía. Todo esto convive dentro de una Buenos Aires extrañada, repleta de jazzeros reales, personajes que no son más que funciones, y la música, que atraviesa todo desde principio a fin. ¿Ayudé en algo? Espero que no… me guiña un ojo.

 

 7. ¿Finalmente, coméntanos acerca de tus futuros proyectos? ¿Te inclinas a seguir en el género negro?

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¿QUIÉN MATÓ A LA CANTANTE DE JAZZ?

 En septiembre sale mi nueva novela: Ball Boy, tragedia en polvo de ladrillo, (El Octavo Loco y Milena Caserola Ediciones), dentro del marco de La Exposición de la Actual Narrativa Rioplatense. No es un policial negro tanto como una novela de humor negro, creo yo (risas). Es una nouvelle especialmente construida para la Expo, con su propuesta innovadora de convertirse a la vez en muestreo del abanico de posibilidades de la actual narrativa rioplatense, brújula que ayude al lector, y espacio de visibilidad para la obra de artistas plásticos (“visuales”) que aportan lecturas posibles para los libros de la colección.

 Mi próximo proyecto es justamente un policial dentro del mundo del tango. Vengo investigando hace tiempo y me he convertido en una milonguera frecuente, de esas que bailan hasta la madrugada, hacen noches de ronda por tugurios en dónde suenan las mejores orquestas y se topan con gente de todo el mundo. Una molestia más que hay que sufrir en nombre de la Literatura…

 Tatiana sonríe y me pregunta si quiero ver lo que lleva en los pies. Baja la cámara y puedo ver que estuvo toda la entrevista usando zapatos de tango “de 9 centímetros” (según se apura en precisar). “Es que me tomo todo muy en serio, dice” y con eso se despide, desconectándose del Skype. Imagino yo que apurada rumbo a la milonga, a ver a quien más puede matar…

 

 

 

 

 

 

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