Sanidad holandesa: ¿fascismo en pastillas? ¿Hacia eso vamos?

Tendemos a idolatrar a los países que están por encima de los Pirineos, por sistema. España es un desastre, pero a veces me siento orgulloso de su atomización democrática, de su descentralización centrífuga, de su sistema jérarquico en plan muñeca rusa y entro en Google para buscar el término exacto: Matrioska. Entiendo que este sistema tiene algo de causa de todos nuestros males, pero también dice algo de nuestro carácter actual, esquivo a cualquier forma de abuso: aunque luego nos la metan doblada por todas partes, y creo que este razonamiento se convierte por momentos en insostenible, así que hago mutis conceptual.
Hablando con Stefan de Vries, que tuvo a bien visitarme este fin de semana, descubrí que no todo el monte es orégano, en lo tocante a sanidades europeas en general y la holandesa en particular. En la francesa, si ir más lejos, pagan unos 80 horas de seguro, al que se pueden añadir distintos extras, previo pago, dentro del sistema de la Mutuelle. Las gafas van incluidas en ese seguro, hay hasta 600 euros para que te gastes en gafas, si te da por ahí. Creerás que te las regala papá Estado, pero en realidad, amigo francés, has pagado 80×12=960 euros al anuales, casi una nómina estándar española, por servicios sanitarios que seguramente no hayas utilizado. En todo este 2012 que termina, no he necesitado ir al médico en ni una sola ocasión. Los gripes y catarrazos que he padecido, sin mucho misterio médico, me los he ido gestionando by myself.
Holanda, ese país plano y promisorio de bienestares sonrientes, resulta el paradigma del timo de la sanidad, otrora pública, hoy hecha privada, como se puede corroborar en este artículo en español. Desde 2006, obligatorio para todos los residentes en Holanda, mayores de 18 años, hay que abonar una tasa de 250 euros mensuales por persona, por acceder a unos servicios sanitarios que no cubren, ni mucho menos, la totalidad de las necesidades que se puedan presentar, según me detalla De Vries. A mí eso me parece una fascistada en capsulas digna del mayor de las engañuflas capitalistas.
Si no te adscribes al seguro, multa de 350 euros. Cada día de ingreso hospitalario: 7,5 euros más.
Atención porque las familias con ingresos bajos (¡¡26.071 euros/año para solteros, 41.880 euros para las parejas!!) tienen una reducción de impuestos sanitarios anuales que va de los 24 a los 1.223 euros.
¿Hacia eso vamos, de la mano de los amigos de Cospedal y cía, los Capio de la vida y demás especuladores de nuestras fragilidades físicas?
Aquí el primer insumiso de ese sistema, si es que llega. Así, yo no pago.
Hay holandeses que creen que les va a atender
Doutzen Kroes como enfermera, pero no es así.

© 2012, Eduardo Laporte. All rights reserved.

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Eduardo Laporte

Eduardo Laporte

Eduardo Laporte: Licenciado en Comunicación Audiovisual (Universidad De Navarra) , Máster en Periodismo Multimedia (El Correo/UPV) y Diploma de Estudios Avanzados en 'La lengua y la literatura en relación con los medios de comunicación' . Colaborador habitual en la prensa cultural, como el suplemento 'Territorios' de 'El Correo de Bilbao', y el resto de cabeceras del grupo Vocento. Crítico literario para la web 'Ojos de Papel' y, desde 2012, para la revista cultural, decana en su género, 'El Ciervo'. Autor del blog 'El náuGrafo digital' que, con pequeñas variaciones en el título, se actualiza desde octubre de 2004. Es el padre del arrealismo. Publicaciones: 'postales del náufrago digital' (Prames, 2008) 'Luz de noviembre, por la tarde' (Demipage, 2011):