Plan B

2009

Director – Marco Berger

Argentina – 105 min

Por si las cosas no resultan como pensábamos, por si no llega lo que esperábamos… Una tormenta en verano o un contrato roto antes de tiempo, hay que considerar siempre una alternativa al plan inicial. Una estrategia, un salvavidas. Aunque se deje la camiseta en la cancha, una carta bajo la manga… Eso es lo que nos cuenta Marco Berger en su primer largometraje, Plan B.

Bruno (Manuel Vignau) quiere recuperar a su ex novia Laura. Son buenos amigos, pero ella ya tiene una nueva relación con Pablo (Lucas Ferraro). Después de escuchar el rumor de que el nuevo novio de Laura se había acostado antes con un hombre, Bruno intentará acercársele para saber qué hay de cierto en ello. Tentarlo, “moverle el piso”, y romper la relación que tienen. Así, Bruno y Pablo iniciarán  una amistad como la que se comparte con los amigos de la niñez: simple, pero vital. Empezarán a compartir mucho, disfrutarán haciendo las mismas cosas y querrán que el tiempo se detenga cuando están juntos.

El ambiente de la película se desarrollará en un barrio de clase media, con personajes bohemios que pueden pasar la tarde entera mirando el cielo sin hablar o contemplando la vida con holgura y humor. Los personajes son literalmente “chicos de barrio”, que viven en un presente que moldean a su gusto.

A Laura no se le volverá a ver más en la película hasta una de las escenas finales, ya para cuando el triángulo amoroso habrá dejado de serlo para quedar convertido en una figura más ovoide. Bruno jamás imaginará que su plan B —el de confundir a Pablo y hacer que rompa con Laura— acabará por convertirse en una suerte de aventura y redescubrimiento personal.

Plan B viene llena de silencios y escenas con vistas nostálgicas que no espesan la trama ni aburren al espectador. Por el contrario: la actuación de los personajes es muy natural y entretenida, lo cual hará fácil volverse parte del plan, casi sin advertirlo.

Aplaudo que Berger haga un film con personajes bisexuales u homosexuales sin mostrar a la típica “loca” a la que nos tiene acostumbrados los medios de comunicación, sino más bien a dos jóvenes bien parecidos y bastante masculinos. Rompe el estereotipo, lo destruye, y deja por el suelo a la ignorancia de la que somos presas muchas veces. El enfoque de lo que surge entre Bruno y Pablo, se crea o no, se plantea con inocencia y sensibilidad. Hace que se cuestione lo aparentemente incuestionable sin que los protagonistas cambien radicalmente sus maneras de comportarse o de vivir. Aunque el acercamiento entre ambos no se produce de forma casual, pues Bruno lo fuerza bastante en su inicio, es preciso ver el resto del plan antes de juzgarlo.

httpv://youtu.be/GZnWOBGMOLU

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Luciana Medina León

Luciana Medina León

Nací en el Perú hace 29 Abriles. Un boleto round-trip me trajo a Miami en el 2004. Luego de 30 días, el boleto quedó convertido en one-way. No viene al caso decir lo que estudié en Lima, pero si que aquí estudié Psicología y que este año haré un Master en lo mismo. Tampoco viene al caso decir que tengo un poema publicado en una antología de poemas y un blog que nadie lee. Me encontrarán en la sección cine en cada publicación. Las relaciones a larga distancia tienen un encanto muy particular: la atracción se mantiene como en el primer día; las partes no caen en rutinas absurdas de cajones desordenados o silencios insondables como centro de mesa; por último el tiempo del que se dispone no se desperdicia. La nuestra no será la excepción. No por mi parte al menos.