No eres tú, soy yo

Alejandro Springall

México – 2010

Comedia – 100 min

Javier (Eugenio Derbez) y María son una pareja de jóvenes que están estrenando departamento, auto y matrimonio. Él es médico, y en su país —México— no gana mucho dinero. Surge entonces la idea de irse a Miami para mejorar su situación. Ella se le adelantará y él quedará a cargo de la venta de lo poco que hasta el momento poseen, para luego ir a darle el encuentro. Cuando Javier está camino al aeropuerto, María lo llama y le dice que ya no quiere que vaya, pero que no es él, es ella

A quien alguna vez “expulsaron del partido” con una frase parecida, entenderá que, misiles aparte, el blanco siempre es el mismo. Y es ahí cuando el mundo se nos desdibuja , la mirada se nos tiñe del azul más oscuro, y exactamente como si nos hubiesen dicho lo contrario —“no soy yo, eres tú”—, empiezan los cuestionamientos, la búsqueda obsesiva de todo lo que hicimos o dejamos de hacer para que nos quieran.

Después de recibir esa llamada, nuestro personaje principal se verá obligado a digerir la noticia, sobrevivir a ella, y eventualmente, volver a empezar. Con poca dignidad, Javier pasará por todas las etapas del duelo: la negación —largas esperas al lado del teléfono—; la ira —seguro se está acostando con otro—; la negociación —las visitas al psiquiatra, la compra de una mascota—; la depresión —aún la extraño, porque no me puedo volver a enamorar—, y finalmente la aceptación, con la respectiva llegada de alguien nuevo a su vida.

Esta película es la versión mexicana de No sos vos, soy yo, film argentino estrenado en 2004, dirigido por Juan Taratuto. Supongo que el propósito de esta película —como el de la anterior— es entretener, y Eugenio Derbez es siempre un buen gancho para este propósito. Sin embargo, en mi opinión la figura es un poco forzada. En realidad bastante, pues no son pocas las veces en las que el papel del personaje cae en lo ridículo. Esto hace que No eres tú, soy yo resulte siendo una caricaturización de No sos vos, soy yo, pero en una versión burda y aburrida: los personajes sobreactúan, hablan demasiado rápido y hacen un esfuerzo vano por hacer reír. Quizá sea una cuestión de perspectiva y de humor. De igual manera, son solo cien minutos que van a transcurrir y, por qué no, también es una buena ocasión para darle una oportunidad al cine latino.

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Luciana Medina León

Luciana Medina León

Nací en el Perú hace 29 Abriles. Un boleto round-trip me trajo a Miami en el 2004. Luego de 30 días, el boleto quedó convertido en one-way. No viene al caso decir lo que estudié en Lima, pero si que aquí estudié Psicología y que este año haré un Master en lo mismo. Tampoco viene al caso decir que tengo un poema publicado en una antología de poemas y un blog que nadie lee.
Me encontrarán en la sección cine en cada publicación. Las relaciones a larga distancia tienen un encanto muy particular: la atracción se mantiene como en el primer día; las partes no caen en rutinas absurdas de cajones desordenados o silencios insondables como centro de mesa; por último el tiempo del que se dispone no se desperdicia. La nuestra no será la excepción. No por mi parte al menos.