“Mi tema recurrente o fantasma literario más claro es el de los problemas de pareja y las fallas en la comunicación en todas las relaciones humanas”. Entrevista con la escritora María José Navia

naviaMaría José Navia (Chile) es autora de la novela Sant y el libro de cuentos Las Variaciones Dorothy.  Si bien es una escritora joven y emergente, su literatura tiene un sello propio muy particular: sus personajes desfilan dentro de  atmósferas “Pop” y sus historias son muy conmovedoras, perturban la cabeza del lector. Hace poco tuvimos la oportunidad de conversar con María José acerca de su carrera, sus obras, sus proyectos. Acá los dejamos con esta interesante charla.

Pregunta común, pero que nos interesa siempre conocer su respuesta: cuéntanos, por favor, acerca de tu trayectoria literaria desde los inicios, cuándo asumes a la literatura como un oficio, cuáles fueron tus primeras lecturas, tus primeras publicaciones. 

Siempre me gustó escribir y leer, desde muy niña. Me ganaba los concursos literarios del colegio, los de la universidad. Me lo empecé a tomar en serio de a poquito y creo que todavía no me lo creo del todo. Yo escribo, sí, y me hace muy feliz. Pero creo que me falta aún para ganarme el título de escritora. Supongo que hay personas a las cuales les es más fácil, o más rápido, asumirse como escritores; yo he publicado algunas cositas y todavía tengo que pellizcarme o restregarme los ojos para darme cuenta de que esto no es un sueño. He tenido mucha suerte, se me han ofrecido muchos espacios desde que publiqué SANT. Invitaciones a conferencias, a participar en antologías y eso me parece, francamente, un milagro. Uno muy feliz y muy lindo.

Publiqué SANT a los 27 años (ahora tengo 30) y en estos tres años me han premiado algunos cuentos (“Online” ganó el Premio del Público Cosecha Eñe 2011, en España; “#Mudanzas” fue finalista del Concurso de Cuentos Revista Paula en Chile, entre otros), he participado en colecciones de cuentos con otros autores (en España, en Chile, acá en Miami con Sub-urbano) y, por sobre todo, me he esmerado por estar siempre publicando recomendaciones de libros en todos los lugares que puedo (publico en Revista Intemperie, en Revista Terminal, en Dos Disparos, Ojo Seco, Sub-urbano). Es una gran alegría leer un buen libro y me parece fundamental, imprescindible, compartir eso. Yo siempre recomiendo libros, me parece una pérdida de tiempo hacerle bullying a los libros que no me gustan.  Incluso armé un blog sólo para recomendar libros  que me parecen increíbles que se llama Ticket de Cambio (www.ticketdecambio.wordpress.com)

Acabas de publicar el libro de cuentos “Las variaciones Dorothy”. ¿Qué hay tras ese título, tiene algún significado o connotación especial dentro de la obra?

Hay dos cosas fundamentales. Lo primero, la idea de variaciones musicales, que siempre me ha fascinado. Soy fan de las Variaciones Goldberg de Bach interpretadas por Glenn Gould. También de los Preludios y Fugas de Shostakovich. La idea de que un motivo o melodía vaya repitiéndose con ligeras o grandes alteraciones, me interesa y conmueve mucho.  Y, segundo, otro de mis fetiches es Dorothy de The Wizard of Oz; me encanta el libro, la película, la vestimenta de  ella, la imagen de ponerse en los zapatos del otro, el tema de volver a casa, la identidad, las carencias, todo. Entonces junté ambas obsesiones y quise armar un e-book en el cual todos los cuentos tuvieran como “melodía” los temas de Dorothy y así en algunos la presencia es obvia, en otros es más sutil (la idea de seguir un camino y crecer y perderse y reencontrarse en el trayecto), en otras se vuelve más perversa (como el nombre del pedófilo de una de las historias).

¿Cuánto tiempo te llevó armar este volumen de cuentos? Descartaste algunos. Háblanos en sí, de todo ese proceso, por favor.

Debo reconocer que tardé relativamente poco. Llevaba un tiempo ya escribiendo muchos cuentos y fue cuestión de organizar algunos y escribir dos más para hacer mis cinco variaciones. Hubo dos que escribí especialmente y que no me lograron convencer y que ahora esperan en una carpeta, hasta que tenga el momento para reescribirlos o repensarlos.

Sabemos que el trabajo en los cuentos es, quizá, el más riguroso para un autor. Cuál de los cuentos que aparecen en “Las variaciones Dorothy” fue el que te costó más sacar adelante y por qué. Y de paso, cuéntanos brevemente de qué va ese cuento “quisquilloso”.      

 ‘Camino a Casa” es el cuento que más me costó, pero no en términos de demora en escribirlo o en su estilo, sino porque es el que más me afectó. Primera vez que me pasa de quedar agotada, absolutamente exhausta, después de terminar un cuento. Me tocó ponerme en los zapatos de alguien que vive una experiencia que a mí me da mucho miedo y es, creo, extrañamente, el cuento más personal o íntimo que he escrito. No porque me haya pasado lo allí descrito, sino porque me enfrenté con muchos monstruos. Quería que fuera un cuento brutal y descarnadamente honesto, es el único que está contado en primera persona y quería que tuviera la fuerza de un tornado.

“Las variaciones Dorothy” y tu obra anterior –la novela SANT- tienen un estilo bastante “pop”. Sientes que te identificas como una autora de “literatura pop”. ¿Podríamos esperar más obras que sigan esa línea?

Absolutamente. Los elementos pop se filtran, invaden incluso, sin pedir mucho permiso, todas mis historias.  En SANT era de forma más inocente o naive, acá creo que se acercan a lo perverso a veces. Y, en mis proyectos de ahora, hay un énfasis claro en la musicalidad, en la importancia de la música en la vida cotidiana, en las relaciones humanas, cómo afecta todo, cómo una canción puede cambiar a veces el curso de los acontecimientos.  Mi autor favorito es Rodrigo Fresán, a Junot Díaz también lo admiro enormemente, y en ambos hay un uso de lo pop como elemento muy interesante y atrevido en la configuración de sus historias. Yo espero poderme ir acercando de a poquito a ese grado de maestría en sus orquestaciones de lo pop y la literatura. Es mi camino amarillo.

Una mujer golpeada y abusada por su esposo, una mujer con cáncer de seno o mama, una mujer que se enreda con un hombre que tiene una hija. Estos son algunos de los conflictos que atraviesan tus personajes. Conflictos que, si se analizan bien, son estrictamente femeninos, de mujeres. ¿Esto fue deliberado para darle unidad a este conjunto de historias en un solo volumen o crees que es uno de tus fantasmas literarios que te gusta explorar para convertirlos en literatura?

Es una característica propia de este conjunto, en realidad. En SANT hay un equilibrio entre personajes masculinos y femeninos y en la novela que estoy terminando ahora, Lost and Found/ Objetos Perdidos, el protagonista central es un hombre. Creo que por el tema de Dorothy me interesaba mucho que el centro estuviera en las mujeres y las relaciones que establecen. Creo que mi tema recurrente o fantasma literario más claro es el de los problemas de pareja y las fallas en la comunicación en todas las relaciones humanas, fallas que se ven potenciadas por las tecnologías, que son una presencia muy interesante que intento siempre involucrar de alguna manera en mis ficciones también.

Santiago de Chile está presente en tus historias. ¿Sientes que, escribir desde fuera de tu país tiene alguna influencia en tu literatura? ¿Evocar a Santiago es, acaso, una manera de recordar a la patria lejana? ¿O, a lo mejor te es completamente indiferente escribir desde fuera?

Me gusta escribir desde afuera. Por alguna razón, soy mucho más productiva cuando escribo desde el extranjero, a pesar de la intensidad del estudio (mis estadías en el extranjero han sido siempre por estudio: dos años en Nueva York mientras estudiaba mi maestría en NYU; ya llevo tres en Washington DC mientras completo mi doctorado en Georgetown). Y más que recordar a la patria, creo que lo que hay en mis textos es un amor constante y desesperado por la ciudad de Santiago (más que una añoranza por Chile), una desesperación por tratar de mirarla con nuevos ojos siempre. A mí me encanta Santiago, le encuentro un atractivo especial y eso me fascina. No es la típica ciudad deslumbrante, no es Nueva York, no es Buenos Aires, pero tiene una vibración distinta y mi desesperación está en tratar de transmitir eso a quienes me leen.

Para ir terminando, cuéntanos, por favor, sobre tus futuros proyectos literarios y recomiéndanos dos o tres buenos libros.

Estoy con tres proyectos. Mi novela, Lost and Found/Objetos Perdidos, que ya la voy terminando y que me ha costado mucho. Es una novela que tiene dos grandes temas, lo monstruoso y el perderse, uno de los personajes es Mary Shelley y he tenido que investigar bastante. También estoy terminando de armar un libro de cuentos, ahora más largo, son doce cuentos, y que me tiene muy pero muy contenta. Y estoy empezando a escribir una nouvelle, una novelita corta muy corta que es un lindo desafío. Me interesa que sea una miniatura lo más perfecta posible, donde cada palabra tenga su brillo justo. Es otra historia como “Camino a Casa” en la que me enfrento a temas que me afectan mucho, que me conmueven o dan miedo; en que bajo hasta el fondo del pozo a ver cómo están las cosas allí abajo.

¿Recomendaciones? Uf. Mis favoritos más favoritos son City de Alessandro Baricco, Mantra y La Velocidad de las Cosas de Rodrigo Fresán y Mrs. Dalloway de Virginia Woolf. Pero, de las cosas más nuevas que he leído, o no tan nuevas pero que he leído últimamente, está todo de Yoko Ogawa, una escritora japonesa brutal, todo de James Salter, un escritor maravilloso; Norte de Edmundo Paz Soldán, Pájaros en la Boca de Samantha Schweblin, This is How You Lose Her de Junot Díaz. Ésa es una tremenda constelación.

Y si quieren que les recomiende más libros, me escriben (mjnavia@gmail.com) o me siguen en Twitter (@mjnavia). Yo, encantada. Me hace muy feliz recomendar libros; si pudiera graduarme de Doctora en Recomendaciones de libros, lo haría sin pensarlo dos veces.

Descarga aquí Las Variaciones Dorothy

 

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Pedro Medina León

Pedro Medina León

(Perú, 1977) es autor de los libros Streets de Miami, Mañana no te veré en Miami y Lado B y editor de las antologías Viaje One Way y Miami (Un)plugged. Es además editor y director del portal cultural y sello editorial Suburbano Ediciones. Como gestor cultural ha sido co-creador del programa literario Escribe Aquí, que fue galardonado con una beca Knight Arts Challenge por la Knight Foundation Center y ha realizado los eventos Cuál es el futuro de la Literatura Latinoamericana en Estados Unidos, Books & Books (2012 – 2013); el programa Miami Literario: encuentros de narradores locales, Books & Books (2014); entre otros. También es columnista colaborador en El Nuevo Herald y ha impartido cursos de técnica narrativa entre los años 2013 y 2015 en el Koubek Center de Miami Dade College. Estudió Literatura (Florida International University) con una especialización en Sociología y en su país Derecho y Ciencias Políticas (Universidad de Lima).