Los Descendientes

Título original: The Descendants

País: EUA

Año: 2011

Director: Alexander Payne

Actores: George Clooney, Shailene Woodley

Duración: 115 minutos

The Descendants, película basada en la novela del escritor Kaui Hart Hemmings, es la historia de un hecho ocurrido en el seno de una familia aristocrática de Hawai. La esposa de Matt King (George Clooney) sufrirá un accidente que la dejará en estado de coma y éste deberá dedicarse a sus hijas, con quienes, por cierto, no tiene una relación muy estrecha. Esto traerá un giro drástico en la vida de los King, pero una gran verdad acerca de la convaleciente esposa —que revelará Alexandra (Shailene Woodley), la mayor de las hijas— descubrirá un hecho que dejará a Matt en una situación determinante: o darle la espalda a su esposa en ese momento crucial, o apelar a su bondad y estar al lado de ella hasta que pase lo que tenga que pasar.

La crítica ha sido generosa con The Descendants: incluso tuvo varias nominaciones a los recientes premios Oscar. Y es que, es cierto, son varios los aspectos favorables que reúne la película: la actuación del reparto es bastante buena —la de George Clooney destaca—; la ambientación es casi paradisíaca —hermosos paisajes hawaianos—; tiene un constante sentido del humor con una buena dosis de sarcasmo, y nos muestra esas brechas que se crean en las personas entre el tiempo y el espacio: las brechas generacionales entre padres e hijos y las brechas entre un individuo y otro, sin importar que vivan bajo el mismo techo.

Así y todo, la película nos dejó un mal sabor de boca. El problema viene por el lado de la poca originalidad del argumento de fondo. ¿Cuál es en esencia el mensaje de esta película? Simple: que el dinero no lo es todo en esta vida, pues nunca comprará la salud y muchas veces tampoco la felicidad, algo que, más o menos, debe estar escrito en los evangelios del Antiguo Testamento. Y la vuelta de tuerca —aquella verdad de la que se enterará Matt acerca de su esposa—, con la que podría atenuarse la falta de creatividad en la que se sostiene la trama, resultará una salida ingeniosa y no un recurso inteligente, pues le dará un valor agregado a la historia, mas no alterará el mensaje de fondo.

The Descendants es un poco más de lo mismo: ni deslumbra ni emociona, algo a lo que Hollywood ya nos tiene acostumbrados. Ideal para sentarnos un par de horas frente a la pantalla, atragantarnos de pop corn y zambullirnos en un vaso de dimensiones industriales lleno de Coca Cola heladita.

© 2012, . Opinions set out in this post are those of the author(s) and do not necessarily reflect the official opinion of Suburbano Ediciones.

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Elías David

Elías David

Sostuvo en esta revista, hace tiempo, la columna de poemas Saudade que ahora retoma, ya sin saudade. Ha impartido en su ciudad natal talleres de creación literaria donde ha aprendido mucho. Textos suyos han aparecido en antologías regionales de su país y de Miami. Fue profesor de secundaria. Ahora sólo lee y escribe, o sea, no hace nada.