Los cuartos solitarios

David Campos

Los cuartos solitarios

prenden un fuego

de la mirada ajeno.

Dan una luz aletargada,

como un silencio moribundo.

Tu voz

constante y derramada,

acerca todo el calor

que en los rincones posa.

Voy a soltar mi nombre

como si poseyera mi

propia esencia:

lodo imaginado

con huellas sin suelo.

 

Entonces otro,

aferrado a la pared

sin pintar

yo mismo
dando una luz viciada,

blanquecina, en el negro

de los ojos que no dejan

de mirarme:

Los cuartos solitarios

que somos,

sin latidos posibles

y la oscuridad de la distancia.

 

David N. Campos.

@LeChatDavo

© 2012 – 2013, Elías David. All rights reserved.

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Elías David

Elías David

Sostuvo en esta revista, hace tiempo, la columna de poemas Saudade que ahora retoma, ya sin saudade. Ha impartido en su ciudad natal talleres de creación literaria donde ha aprendido mucho. Textos suyos han aparecido en antologías regionales de su país y de Miami. Fue profesor de secundaria. Ahora sólo lee y escribe, o sea, no hace nada.