La primera despedida del ángel negro “Loaded” de The Velvet Undergorund

Por Mario Reggiardo

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Acabo de abrir el empaque de un vinilo nuevo.  Prefiero los vinilos nuevos porque suenan mejor que los antiguos.   A veces consigo vinilos viejos como objetos de colección porque me ayudan a conectarme con la banda y retroceder en el tiempo.  Casi no tengo vinilos de bandas nuevas.   Un disco compacto con una grabación digital de alta calidad sigue teniendo para mi gusto un nivel de nitidez mejor que el de los vinilos.  Por eso la música electrónica suena mejor en CD que en vinilo.  Por eso cuando se trata de bandas que grabaron a partir de los 90 en adelante, solo compro discos compactos.

He abierto “Loaded”, el cuarto álbum de los Velvet Underground.  El último en el que participaría Lou Reed, razón por el que se le considera también el último de la verdadera Velvet.   Pero esto no es un elogio al finado ángel negro de Nueva York.  De hecho prefiero a John Cale.  El sonido de Velvet que más me gusta es aquel repleto de feedback con la marca de Cale entrando hasta la médula espinal.  Además los discos de solista de Cale me gustan más que los de Reed, son hermosos y conmovedores.  Soy un fan de Cale.

Loaded” fue álbum inusual para la misma Velvet.  Sus tres primeros discos marcaron la dirección por la que se haría punk, art-pop, indie, shoegaze, noise, post-punk, dream-pop, new wave y otros géneros en los siguientes 40 años de música contemporánea.   Discos de culto con ventas microscópicas cuando salieron entre 1967 y 1969.  Al finalizar la década, Lou Reed, para ese entonces ya líder absoluto de la banda con Cale fuera, tenía otros planes.  Se dejó crecer el pelo crespo en un pequeño African, dejó los lentes negros y empezó a usar camisas floreadas y pantalones de terciopelo.  Por ese tiempo la banda sale también del sello Verve y su ambiente snob, para ser fichados por la gigante Atlantic.  Su dueño, el excéntrico Ahmet Ertegun, le dijo a Reed que evite las canciones sobre sexo y drogas para hacer un disco “loaded with hits”.  Reed el contestatario, le hizo caso.

Loaded” no solo fue el único álbum de los Velvet que en su momento tuvo cierta notoriedad comercial, sino que contiene también temas indispensables.  Solo el arranque del lado A con “Who loves the sun”, “Sweet Jane” y “Rock & Roll”, anuncia que estamos ante un gran disco.  Todos son unos temones y el final del lado B con “Oh Sweet Nuthin” avanza en un in crescendo que acaba en una placentera catarsis.  Exquisito.

El reemplazo de Cale, Doug Yule, quien ya estaba en la banda desde la placa anterior, tuvo mucho protagonismo en este álbum.  Pero no por vencer una lucha de egos al líder indiscutible, sino porque el mismo Reed estaba cansado del grupo y se dedicó a motivar a Yule para que componga muchas de las canciones, al punto que el nuevo miembro canta en cuatro cortes, empezando por el que abre el disco.

En “Loaded” el sonido de la banda se hizo más accesible.  Como Maureen Tucker estaba embarazada, en su reemplazo Doug tocó también la batería, lo que contribuyó a dejar la cadencia marcial de Tucker y a que la música tenga más swing.  Además, lejos de las arrolladoras cuerdas de Cale, Yule introdujo un refinamiento basado en música tradicional americana.  No más Flexus ni Factory.  Este álbum es una celebración del viejo rock & roll y se acerca más a The Band, Neil Young & Crazy Horse y los primeros hits de la Motown.

Es verdad que la mezcla del disco no ayuda.  A pesar de que Atlantic quiso que el disco suene nítido, igual salió algo un poco sucio.   Los instrumentos están poco definidos y el volumen del bombo es bajo.  Sin embargo, eso tal vez sea algo intencional, el resultado de que Reed atrás mantenía la dirección de la banda y de vez en cuando asomaba con el explosivo sonido de los primeros discos.

Poco antes de que el álbum salga a la venta, la banda tocó 5 días seguidos en el mítico Max´s Kansas City de Nueva York.   Pero Reed ya estaba harto y el último día se bajó del escenario para no volver más sino hasta la gira de reencuentro 23 años después.  En agosto de 1970 Reed se fue a casa de sus padres en Long Island –el rumor es que ellos mismos llegaron directo al Max´s Kansas City y se lo llevaron casi a la fuerza-, donde trabajó en el estudio contable de la familia. Parecía que Reed iba a desaparecer como ya lo hacía por ese tiempo Syd Barret al otro lado del océano.  Se había acabado la música para Lou y “Loaded” fue su adiós.  Luego de su partida la banda editó un disco más, pero no tuvo mayor reconocimiento y la placa se perdió en la historia.   Dos años después Reed regresaría como solista y empezaría una nueva etapa en su vida.  Pero eso lo dejaré para después.  Antes escribiré sobre los discos de Cale.

Para quien quiera escuchar el disco:

httpv://www.youtube.com/watch?v=-NwKZ9ZsgGA

© 2014, Mario Reggiardo. All rights reserved.

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Mario Reggiardo

Mario Reggiardo

Productor electrónico.   Crítico musical.   Profesor universitario.  Fundador de una revista de literatura.  También ha sido director de contenido de una revista de derecho, director de la Oficina de Asuntos Internos del Ministerio del Interior peruano, investigador en Albania, árbitro y socio de un estudio de abogados.  Le encanta el fútbol pero lo juega mal.  Es un asiduo viajero.   Todavía compra discos compactos, aunque está regresando al vinilo de a pocos.  Actualmente maneja el sello discográfico A Tutiplen Records y asume el reto de la paternidad.