Happy

Luciana Medina

hapiDocumental – 76 min

California

Roko Belic

Roko Belic sale en busca de aquello que hace feliz al ser humano. Para ello recorre catorce lugares del mundo, entre ellos Dinamarca, Namibia, Escocia, China, Kenia, Brasil, Japón, Bhutan e India, y produce el documental Happy. Acompañado de profesionales de la talla de Robert Biswas-Diener —doctor en psicología positiva—, pasa semanas en Calcuta, India, con una población que asegura haber trascendido las carencias económicas con el calor humano, es decir, haciéndose compañía los unos a los otros. Así, a pesar de las paupérrimas condiciones en que estas personas viven, parecen ser tan felices como el americano promedio.

Diener tiene treinta años estudiando la felicidad y afirma que el común denominador entre las personas felices son las buenas relaciones. Dice, además, que aquello que mantiene a los habitantes de Calcuta tan contentos como el americano promedio se está extinguiendo como resultado de esa tendencia de hoy en día que cultiva el individualismo.

El documental nos explica que un buen porcentaje de nuestra capacidad de ser felices la traemos en los genes y otro nada despreciable en las cosas que elegimos hacer. Vemos, por ejemplo, que la gente feliz, en contra de lo que pudiera esperarse, es la que tiene menos cosas materiales. El dinero y lo material están asociados con la depresión y la ansiedad. La gente feliz pareciera recuperarse más rápido ante la adversidad, contemplando los sucesos de sus vidas —positivos o negativos— como eventos pasajeros.

Según Happy, existen dos tipos de persona: los que se orientan a encontrar la felicidad en el mundo exterior y quienes la buscan dentro de sí mismos. Los primeros padecen más ansiedad y depresión. Los segundos, aunque en su mayoría viven una vida bastante más austera, tienen menos estrés y preocupaciones.

Japón es el país industrializado menos feliz. Karoushi es el síndrome que sufre esta población, que está muriendo literalmente de tanto trabajar. Ataques cardiacos, strokes y un alto índice de suicidios parecieran encontrar su origen en la presión y el estrés del día a día. Se dice que algunas compañías están tratando de combatir el karoushi disminuyendo las horas extras de trabajo. Lamentablemente la competencia es tan grande que dichas empresas fracasan.

La otra cara de la moneda es Dinamarca, considerado el país con la población más feliz del mundo. ¿Qué hace a los daneses tan felices? Se sabe que, además de que tanto la educación como los servicios de salud son gratuitos, fue en ese país donde se estableció por primera vez el fenómeno del co-housing. Esta es una modalidad que consiste en personas que viven voluntariamente juntas y comparten los quehaceres del lugar de forma equitativa. Familias que, además de ayudarse en la cocina y el cuidado de los menores, se hacen compañía sin mayor obligación que la amabilidad y el respeto.

Todo parece indicar que un buen plan de ejercicios, la meditación y las buenas relaciones con familiares y amigos hacen tanto bien como el mejor antidepresivo. Con la gran diferencia de que lo primero tiene efecto a largo plazo y lo segundo no. Que lo primero, si somos buenos, nos viene gratis; lo segundo requiere prescripción médica. Lo primero, mientras más, mejor; lo segundo, a dosis y de a poquitos.

Happy no fuerza a nadie a cambiar su último modelo de auto por un pase para el bus. Tampoco sugiere que las vacaciones por Europa estén contraindicadas para la alegría o que le saquen la lengua a la dopamina en su cerebro. Lo que sí, presenta una forma mucho más ligera y menos elaborada de encontrar la felicidad demostrando, tras años de investigación alrededor del mundo, que cuando la persona tiene sus necesidades básicas cubiertas, la cantidad de dinero que gana representa solamente un 10 por ciento de su felicidad. Y nos recuerda que esa, entre otras cosas, es también una opción.

httpv://youtu.be/YDkv6Mi8JrI

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Luciana Medina León

Luciana Medina León

Nací en el Perú hace 29 Abriles. Un boleto round-trip me trajo a Miami en el 2004. Luego de 30 días, el boleto quedó convertido en one-way. No viene al caso decir lo que estudié en Lima, pero si que aquí estudié Psicología y que este año haré un Master en lo mismo. Tampoco viene al caso decir que tengo un poema publicado en una antología de poemas y un blog que nadie lee. Me encontrarán en la sección cine en cada publicación. Las relaciones a larga distancia tienen un encanto muy particular: la atracción se mantiene como en el primer día; las partes no caen en rutinas absurdas de cajones desordenados o silencios insondables como centro de mesa; por último el tiempo del que se dispone no se desperdicia. La nuestra no será la excepción. No por mi parte al menos.