Explorar lo explotado

 

Entrevista a Ricardo Silva


Ricardo Silva es un documentalista crudo, justo como a mí me gusta el cine, fresco y aún con sangre, un poco vivo, un tanto muerto. La filmografía de Silva proyecta una realidad dura, sin maquillaje ni vaselina, sabe, como Jacques Lacan, que sólo los idiotas creen en la realidad rosa del mundo, puesto que lo real es repugnante y hay que soportarlo; de esta manera filma ‘Navajazo’ (2014), esbozos sobre un Tijuana apocalíptico, presentado a través de personajes que luchan por sobrevivir en ese ambiente hostil donde lo único que poseen es así mismos, y la obstinación de seguir viviendo sin importar el riesgo. Imágenes brutales del sexo y la vejación, apologías a la droga y la violencia. Un documental onírico, bizarro y valeroso, que encuentra imágenes virgenes en una ciudad sobreexplotada por el ojo humano.

Ricardo silva, documentalista y sociólogo, nos presenta ahora ‘William, El Nuevo Maestro Del Judo’ (2016) un experimento cinematográfico en todo el sentido de la palabra; una película que es parte documental y parte ficción, cuya historia es contada a partir de la figura de William Clauson, un residente de Tijuana de ascendencia sueca y que en algún momento de su vida fue un conocido cantante de folk que permaneció activo en la escena musical entre los años 50 y 80.

Hablé con Ricardo Silva en exclusiva para Suburbano sobre el tratamiento de la realidad en sus películas documentales.

‘Navajazo’ (2014) es una herida social que tarda más en sanar que en volverse a abrir; un documental que no busca crear conciencia de la desesperanza y la malaventura que viven los personajes, sino, esbozar un retrato fiel del navajazo que causa esa contusión, ¿de dónde surgió esta idea?

La idea no surgió en mí, si no en mis alrededores. Cuando eres creado en lugares así, en mi caso, intentas contar cosas de tu vida personal, todos estos personajes representan eventos y momentos, creciendo en la adultez, porque ellos siempre estaban allí mientras que yo cambiaba.

¿Qué fue lo más complicado de filmar en los ñongos (viviendas invisibles, casas de cartón o cuevas excavadas)?

En espacios cerrados, cuando los personajes comenzaban a fumar crack, éste se quedaba en el cuarto y nos daba un efecto a nosotros mismos. En una ocasión, yo y el fotógrafo salimos de filmar un ñongo y regresamos a checar material; no teníamos nada de sueño y poseíamos demasiada energía para lo tarde que era.

¿Documental o ficción?

La realidad es una ficción que nosotros creamos; la única diferencia es que yo prendo la cámara en la ficción que la gente crea entre ellos mismos.

‘Navajazo’ fue sin duda una gran vitrina para Baltazar Hernández, el Muertho de Tijuana, ¿te sientes parte de la formación de su carrera musical?

La formación de la “carrera” musical del Muerto comenzó cuando él decidió tocar un instrumento.

¿Cómo fue que conociste a William Clauson, el cantante de folk sueco de los años cincuenta, que se convertiría en el protagonista de tu más reciente película ‘William, el nuevo maestro del judo’ (2016)?

A William lo conocí en el centro por su muro, de ahí fue que me enteré más de su situación en Tijuana, y en las razones por las que terminó ahí.

¿No es más fascinante la ficción alrededor de William, por qué documentar entonces su realidad?

Para que la historia se cuente necesitamos ver la realidad de William, de dónde viene y cómo llegó al punto donde lo comenzamos a grabar.

¿Sigue siendo Tijuana la protagonista principal en tus películas?

En ‘William, el nuevo maestro de Judo’ se hizo de esa manera porque es un lugar muy conocido para mí, pero no tengo miedo en desarrollar protagonistas en otras partes del mundo.

¿Por qué decidiste co-dirigir este ultimo documental con Omar Guzmán?

Omar y yo contrastamos ideas y motivos en lo que se debe hacer en la película, como editor de ‘Navajazo’ Omar ya tenía una idea de cómo se trabaja, o sea, que no fue difícil decidir quién debería de levantar este proyecto.

¿Cómo logras que el publico mantenga la fe en tus historias?

Mis historias refieren a explorar lo explotado, no el día a día, eso es lo que pienso que mantiene la fe en el publico

Rodolfo Walsh decía que la realidad no sólo es apasionante, sino que es casi incontable, ¿qué opinas al respecto?

Entiendo que mi cine no es para todo el público ni para toda la gente, pero tampoco me interesa explicar qué es y qué no. El cine que hago no es un cine de taquilla, pero es el que sé hacer.

Tus personajes existen también fuera del film, antes y después del film ¿cómo lidia un documentalista con ello?

Intento que mientras la cámara esta prendida estos personajes nos revelen lo que son.

Háblame de tu trabajo como director de casting en ‘La región salvaje (2016)’, la nueva película de Amat Escalante.

Fue un trabajo interesante y complicado a la misma vez. porque encontrar actores que pudieran estar en estos papeles fue complicado. No podían ser interpretados por cualquier actor.

¿Cuál será tu siguiente proyecto?

Mi siguiente proyecto explorará el milagro y de cómo mostrar éste a la cámara.

© 2017, . Opinions set out in this post are those of the author(s) and do not necessarily reflect the official opinion of Suburbano Ediciones.

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Alfredo Padilla

Alfredo Padilla

Alfredo Padilla (San Luis Potosí, 1983). Estudió Comunicación en la Universidad Mesoamericana. Narrador. Autor de los libros Una pastilla más para que pase el dolor (Ponciano Arriaga, 2015) relatos incendiarios y rabiosos, acercamientos a la música, aseveraciones psiquiátricas e historias de alcantarilla, Monólogos de un niño inconforme (Abismos, 2017) la anarquía explicada a los niños y Guadalajara Caníbal (Paraíso Perdido, 2017) crónicas, periodismo de inmersión y contraturismo en la perla tapatía. Es colaborador de las revistas Letras Explícitas, Yaconic, Rolling Stone, Nexos, Noisey, Vice, Sabotage Magazine, Clarimonda, México Kafkiano, SOMA, Erizo, Revés y Diario Norte de Ciudad Juárez, así como de los fanzines Punkroutine y El vacío. En el 2014 obtuvo el Premio Manuel José Othón de Narrativa. Ha sido incluído en las Antologías Cuentos Fugitivos (Centro de las Artes San Luis Potosí / Coordinación de Literatura, 2009), Taller de Creación Literaria Vol. III (CONACULTA / Centro de las Artes San Luis Potosí, 2010), Cuentos Potosinos (Ponciano Arriaga, 2010), Lados B. Narrativa de alto riesgo (Nitro/Press / Ponciano Arriaga, 2015) y 17 Voces que dicen presente, antología del 4to. Encuentro de Narrativa Centro Occidente (Instituto Zacatecano de Cultura, 2015). Formó parte del Taller Literario de Zacatecas coordinado por Martín Solares.
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