El ritual del séptimo arte

Elijo una butaca y me acomodo, miro a mi alrededor antes de que empiece ese espectáculo al que llamamos “CINE”

Y pienso en aquellas palabras que decía el director español Luis Buñuel: “aún no entiendo, una serie de desconocidos entran a una sala semi-oscura para ver imágenes de alguien que no conocen, definitivamente tiene que ser algo mágico, de otra manera no lo entiendo”. Es que en el fondo el cine es un ritual que nos regala a todos y cada uno de nosotros la posibilidad, por medio de imágenes en movimiento, de atrapar el tiempo y repetirlo, no es casualidad que los hermanos Lumiere en su primera exhibición pública, en París en 1895, hicieran gracias a su invento que la gente saliera huyendo de la sala al presenciar un tren que corría a toda velocidad llegando a una estación. En ese momento para ellos el cine era una atracción de circo que no resistiría el paso del tiempo. Pero ¿qué es el cine para nosotros ahora?, como director me rehúso a pensar que es solo un medio de entretenimiento, pues un “arte” que es capaz de hacernos reír, sentir esperanza, amor, fe, llanto, miedo o cualquier otro sentimiento merece ser algo más…y es ahí donde podemos ver a través de los ojos de un desconocido que quiere contarnos una historia que para él es valiosa y es por ello que millones de personas después de más de cien años seguimos haciendo el mismo ritual, por eso es importante que nosotros como espectadores exijamos películas que realmente tengan algo que decirnos y estén bien realizadas, pues las cifras no mienten y es que mas del 30% de las películas que se realizan anualmente no ven la luz por la manera tan mediocre en que fueron realizadas y otras que si llegan tienen tan pobre contenido creativo que es cada vez más difícil encontrar algo que realmente conecte con el espectador… pero realmente qué quiere el espectador y es aquí donde creo que se comparten las responsabilidades, pues muchísimas películas realmente malas se llenan función tras función solo por tener un gran trabajo de mercadotecnia, o tener en su elenco al actor o actriz de moda, mientras que otras películas muy bien realizadas son relegadas a horarios infames y que al cabo de una semana salen de cartelera porque la asistencia no fue la esperada.

No se puede dejar pasar que en esta ciudad hay grandes esfuerzos por parte de organizaciones independientes que luchan día tras día contra la posibilidad de cerrar. Pero que aun así tratan de llevarle al espectador una propuesta diferente y de gran calidad y aquí resalto el trabajo de, MIAMI BEACH CINEMATHEQUE , TOWER TEATRE, O CINEMA, CORAL GABLES ART CINEMA entre otras que esperamos tengan por muchísimo tiempo la posibilidad de seguir haciéndonos soñar, la luz comienza a bajar poco a poco, guardare silencio…que el ritual empiece.

 

© 2016, Cristian Proa. All rights reserved.

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Cristian Proa

Cristian Proa

Nació en la Ciudad de México un 31 de agosto. Su labor como director, docente, guionista y jurado de diversos festivales, le ha llevado a presentar su obra en los principales espacios culturales de la ciudad de México, entre los que destacan la Cineteca Nacional, el Palacio de Bellas Artes, el Laboratorio Arte Alameda, la Biblioteca Vasconcelos, y en Estados Unidos en el Miami Hispanic Cultural Arts Center, Koubek Center, Art Basel y O' Cinema entre otros. Actualmente radica en Miami y trabaja en su film INTO THE SILENCE. Su compendio de shortfilms “Trilogía de la consciencia”, ha sido ganador del festival de cine de Orlando y seleccionado en festivales como Lisbon , Wenzhou, MCNTY film fest y algunos otros.