El planeta libre

Comedia – Ficción, 1996

Dirección: Coline Serreau

Los habitantes del planeta libre viven aproximadamente 250 años. Son seres espirituales que prescinden de lo material, se comunican telepáticamente y conviven en equidad y armonía.

En una de sus reuniones anuales, surge la posibildad de viajar al planeta Tierra. Días después, Mila acepta el desafío y llega a París. Las experiencias de Mila en la Tierra resultarán entretenidas y hasta impactantes, como cuando se le hace necesario estar cerca de los recién nacidos para abastecerse de energía, pues la de los adultos está contaminada. Llegará así a un hospital y conocera a un médico y a una enfermera. Sin advertirlo, estos terminarán convirtiéndose en cómplices de las aventuras de Mila por nuestro planeta.

La película El planeta libre contrasta dos percepciones de vida completamente opuestas: mientras que en la Tierra es preciso tener dinero, comida, profesión, carro, cierta jerarquía en la sociedad y un reloj que nos arranque de la cama todas las mañanas, en el planeta libre la vida es austera y básica: sus habitantes siempre sonríen, atienden a conciertos mudos y apenas llevan ropa. Vivir 250 años de esta manera pesará menos, mucho menos. La estancia de Mila en París ofrece una burla tierna de una población que tiene prisa y que disfraza la sonrisa con labial y rímel.

Actualmente se atribuye un papel maniqueo a nuestra sociedad y a nuestros valores. Las razones principales son esa tecnología y esa realidad virtual que evolucionan a mil por hora y han desvirtuado los encantos y nimiedades de lo cotidiano. Resulta curioso cómo una película de hace dieciséis años, cuando la vida aún no cabía en los gigabytes de un iPhone o un Blackberry, en la que Mila no entendía ni el maquillaje ni el “fashion”,  ya la humanidad pedía irse a los camerinos a descansar. Hoy, que Eva is in a relationship with Adán, nos quejamos de lo mismo. Se entiende por equilibrio discontinuo a los “saltos creativos” de la naturaleza, aquellos que no tienen explicación. Los historiadores, por ejemplo, encuentran fósiles de anfibios y aves, pero no de criaturas que los vinculen entre sí. Esto sugiere un salto cuántico de nuestra imaginación: los anfibios quisieron aprender a volar y las aves fueron el resultado de dicha intención. Lo mismo sucede con nosotros: queremos leer un libro y terminamos con un Kindle entre las manos, o queremos dar un abrazo y posteamos un “te quiero” en nuestro wall de Facebook. Cuando caemos en cuenta, hemos perdido ya todos esos pequeños encantos de los que está hecha nuestra vida. Y así como hoy, también antes y definitivamente después, esos saltos creativos harán que el ser humano viva en una constante búsqueda de ese lugar utópico que alguna vez conoció.

Tuve ciertos prejuicios antes de ver El planeta libre. Temí encontrarme con una versión de Independence Day de menor presupuesto, o con algo peor. Pero, viniendo de quien me la recomendó, decidí darle una oportunidad. La película no decepcionó, cumplió lo suyo: me hizo reír, reflexionar y verme reflejada en más de una escena. No dejen de verla, mal no la pasarán. Se digiere fácil y no hiere susceptibilidades.

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Luciana Medina León

Luciana Medina León

Nací en el Perú hace 29 Abriles. Un boleto round-trip me trajo a Miami en el 2004. Luego de 30 días, el boleto quedó convertido en one-way. No viene al caso decir lo que estudié en Lima, pero si que aquí estudié Psicología y que este año haré un Master en lo mismo. Tampoco viene al caso decir que tengo un poema publicado en una antología de poemas y un blog que nadie lee. Me encontrarán en la sección cine en cada publicación. Las relaciones a larga distancia tienen un encanto muy particular: la atracción se mantiene como en el primer día; las partes no caen en rutinas absurdas de cajones desordenados o silencios insondables como centro de mesa; por último el tiempo del que se dispone no se desperdicia. La nuestra no será la excepción. No por mi parte al menos.

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4 Comentarios

  1. El planeta libre habita en algun espacio de nuestra consciencia. Solo tenemos que encontrar la manera de llegar e instalarnos alli aunque nuestros pies esten parados en el otro, el de la esclavitud. Gracias Luciana !

  2. Espero poder ver la película con ,ese planeta libre y poder descargar la carga del plata tierra.
    Saludos Fredy

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