El baile de la victoria

La película El baile de la victoria, dirigida por Fernando Trueba, empieza narrando los hechos ocurridos a partir de la amnistía que dio el general Augusto Pinochet para todos los presos que no hubiesen cometido ningún delito de sangre.

Uno de los protagonistas de la historia es Ángel Santiago, personaje que conmueve desde el inicio, no solo porque está impecablemente representado por el actor Abel Ayala, sino porque personifica a los olvidados de la sociedad chilena, a los que no tienen nada y a los que injustamente se ha condenado por delitos no cometidos. Ángel es violado y torturado en la cárcel por el alcaide, pero al salir conserva las ganas de vivir, el buen humor y hasta la inocencia, y aunque sigue siendo un pícaro ?con ganas de dar un gran golpe y de vengarse del alcaide? su mirada refleja esperanza.

Abel conoce por azar a Victoria -Miranda Bodenhofer-, una niña más ingenua y desprotegida que él y que resulta ser una gran bailarina. Victoria, víctima de la dictadura pinochetista y criada en un orfanato, logra escapar de niña y ser acogida por una profesora de ballet, quien le enseña todo lo que sabe. Juntos, Ángel y Victoria volverán a creer en el amor, en la justicia y en el futuro.

Otro personaje interesante es Vergara Gray -compañero de prisión de Ángel, representado por Ricardo Darín-. Este sale de la cárcel al mismo tiempo que Ángel y desea rehacer su vida, recuperar a su mujer y a su hijo y olvidarse del pasado. No quiere saber nada de golpes ni de robos y prefiere el perfil bajo, a pesar de ser una leyenda como ladrón de cajas fuertes. Los planes de Ángel y Vergara son diametralmente opuestos, pero algo los une, haciendo que sus vidas cambien de rumbo para siempre.

Estos tres personajes dan vida a una historia conmovedora, que causa en el espectador gran desazón y que lo toma por sorpresa, dejándolo desarmado en su butaca al descubrir que siente por los antihéroes una inesperada empatía. Es una historia donde la justicia no es precisamente apresar a los que roban ni castigar a quienes toman por asalto, pistola en mano, un lugar público, sino permitir que el baile de Victoria ?combinación de danza y poema inspirado en los versos de Gabriela Mistral? sea visto y sentido por todo el mundo, algo que por supuesto no ocurre, a pesar de los esfuerzos de Ángel y Vergara. Sin embargo, no es la justicia lo que prevalece en la película, sino un aire trágico que se presagia desde un inicio, cuando en una de las primeras escenas se nos presentan los poemas de Mistral como un preámbulo de lo que será el desenlace.

La película es excelente: no en vano ha sido merecedora de un premio Goya. La novela homónima que la inspira, de Antonio Skármeta, fue ganadora del premio Planeta. Desde este espacio no podemos dejar de recomendarla.

httpv://youtu.be/yLZ3ec2GjVM

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Augusta Cornejo

Augusta Cornejo

Soy peruana y limeña de nacimiento. Cómo todo inmigrante, llegué a Miami hace 11 años con la finalidad de terminar mi carrera. El trabajo duro y la suerte me acompañaron y ahora tengo una maestría en literatura en la Florida International University y estoy cursando una segunda maestría en ciencias políticas en la Universidad Complutense de Madrid. Además. he publicado algunos artículos en revistas de corte académico.

Sígueme en Twitter: @augustacornejo