Dos años tarde (y sin invitación)

Soy el invisible rostro

sin herencia ni heredad

la hoy neblina de mañana

por hoy, mi pasado tardío

sucede que llegué tarde

casi

dos años tarde a la explicación de la vida

y lo supe


desde el primer alimento

(calostro revuelto con hartazgo

el hastío de la tierra, esa vieja madre)

premura por mirar apresurado

por sentir mis pasos delante mío

detrás de mi sombra

(las pláticas sociales las debo por

no participarlas)

mi vida

el latido de mañana

es una ebriedad

por la leche fermentada

que mamé bajo

la inerte lumbre del tiempo

detenido dos años

después

o antes

de mi nacimiento.

Davo…

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Elías David

Elías David

Sostuvo en esta revista, hace tiempo, la columna de poemas Saudade que ahora retoma, ya sin saudade. Ha impartido en su ciudad natal talleres de creación literaria donde ha aprendido mucho. Textos suyos han aparecido en antologías regionales de su país y de Miami. Fue profesor de secundaria. Ahora sólo lee y escribe, o sea, no hace nada.