Detrás de página: Camilo Pino

 BIOGRAFÍA

Camilo Pino es un novelista venezolano radicado en los Estados Unidos. Es el autor de Valle Zamuro (Pre-Textos), Mandrágora (SED) y Crema Paraíso (Alianza). También ha sido periodista, guionista y publicista. Estudió Periodismo en la Universidad Central de Venezuela y Comunicación en la Universidad londinense de Westminster. Actualmente vive en Miami, dónde escribe ficción y adapta obras literarias para la televisión.

BIBLIOGRAFÍA

 

 

Háblame un poco de los últimos libros que has publicado o traducido.

He publicado tres novelas que tienen en común el sentido, o más bien el sinsentido, del delirio. La primera, Valle Zamuro, es una novela de maduración con los saqueos del caracazo como telón de fondo. Le sigue Mandrágora, que es delirio puro: Hombres lobos, científicos locos y vegetales asesinos en Miami. La más reciente es Crema Paraíso, cuyo delirio es más bien literario.

En Crema Paraíso, un prócer de la cultura y su hijo, un jugador de Candy Crush, se embarcan en dos viajes, uno a la América Latina de principios de los ochenta y otro al Miami y al Berlín del presente. En el camino, se encuentran con la poesía, pero no es un encuentro lírico, sino más bien un tropiezo, como cuando caminamos descalzos de noche y pisamos una pieza de lego.

¿Qué blogs, revistas electrónicas u otros sitios en internet recomendarías para descubrir a autores noveles hispanohablantes? 

Un libro al día, un blog que tiene más de diez años y que está escrito por amantes de la lectura. The Objective detecta temprano libros interesantes. Por suerte, abundan sitios independientes de calidad: Pliego Suelto, Colofón, Penúltima, el mismo Suburbano, que tanto hace por la literatura en español en los Estados Unidos. Para seguir la producción literaria de mi país, leo Prodavinci, Cinco8 y el Papel Literario de El Nacional. Y, claro, están los espacios más establecidos, como las secciones literarias de los periódicos o revistas como  Letras Libres. Pero te mentiría si no te digo que llego a muchos autores a través de las redes sociales. 

¿Cuáles son tus referentes en la literatura iberoamericana?  

Vengo del boom, de Borges y de Gallegos. Me gustan los autores irreverentes y difíciles de clasificar: Arlt, Aira, Rey Rosa, Lispector, Machado de Asís, Ibargüengoitia, Guillermo Rosales, Pizarnik, Levrero… Pero claro, sería un despropósito negar a los maestros, Darío, Vallejo, Vargas Llosa, García Márquez, Bolaño, Cortázar, ya sabes, los maestros.

¿Qué otros autores y autoras han tenido influencia en tu obra? 

Por una parte, están los autores que te forman. Mis primeras lecturas serias fueron de autores del boom. Como no estudié letras, siempre me he afanado en conocer a los clásicos, en llenar ese vacío. Viví unos años en Londres y allí leí muchos autores ingleses. Y bueno, claro, hay autores que te marcan, Naipaul, o Coetzee, por ejemplo.

Luego están los escritores que te sirven para resolver problemas específicos o te ayudan a mejorar tu estilo, y esos varían dependiendo del trabajo en que estés metido. Plauto, Ferrante, Ibargüengoitia, John E. Williams, Nabokov, y Sharpe me ayudaron a escribir Crema Paraíso.

Uno lee como un vampiro, absorbe lo que puede y luego desarrolla su estilo. Yo ya perdí la cuenta de mis víctimas. Esta semana he estado bebiendo del Pound didáctico, el de los manuales de literatura.

¿Qué nuevos escritores y nuevas escritoras hispanohablantes recomendarías?

Aquí en los Estados Unidos se está escribiendo literatura en español extraordinaria. Los catálogos de SED y Sudaquia tienen tremendos títulos. A ver, tres novelas recientes que he disfrutado escritas aquí: Jáspora de Carlos García Pandiello, Los días animales de Keilla Vall de la Ville y La librería del mal salvaje de Hernán Vera Álvarez.

 ¿Qué autor o autora está subvalorado en tu país de origen?

 Michaelle Ascencio, una novelista elegantísima de la que se habla poco, y Alejandro Rebolledo, que fue excomulgado por los sacerdotes del canon y cada cierto tiempo es víctima de apedreamientos virtuales.

 ¿Y ahora qué autor o autor está totalmente sobrevalorado en tu país de origen?

 Dicen que Andrés Bello es venezolano, pero mejor no lo cuentes en Chile. Bello fue un sabio que hizo mucho por nuestra cultura. Su gramática es extraordinaria, pero todavía no me recupero de sus poemas.

 ¿Cuál ha sido tu peor (o mejor) borrachera en una feria del libro? 

 Se bebe para olvidar, y de las resacas, física y morales, prefiero no hablar.

 ¿Qué serías si no fueras escritor o escritora?

Si pudiera escoger cualquier oficio, sería adivino, tendría una consulta minimalista, como las tiendas Apple, cobraría barato y auguraría destinos espléndidos.

¿Qué viene luego de Borges en tu biblioteca?

El diario de Boswell que, por cierto, a Borges le gustaba mucho por sus indiscreciones. Coincidencia pura, ordeno mis libros por orden alfabético.

¿En qué estás trabajando ahora?

Estoy encerrado en un manicomio a principios del siglo XX, pero mejor no lo conjuro, que en esto del trabajo futuro soy supersticioso.

¿Cuál va a ser tu próxima lectura?

Los finalistas de mi tsundoku son un manuscrito inédito de Marcos Salas, Léxico familiar de Natalia Ginzburg, La agitación de Héctor Jacinto Gómez y Retrato de un caballero de Miguel Gomes. Me auguro una semana estupenda.

 

Primer capítulo de Crema Paraíso:

https://www.alianzaeditorial.es/primer_capitulo/crema-paraiso.pdf