Danny Boyle, el hombre que convirtió a la Reina de Inglaterra en James Bond Girl

 

El DVD de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos 2012, orquestada por el talentoso realizador inglés Danny Boyle, saldrá a la venta este mes de septiembre en una versión totalmente cinematográfica. Antes de gritar por la “sobredosis olimpística”, reconozcamos que esta ceremonia se merece una medalla de oro por ser sin duda la más lograda en la historia.

Con un presupuesto de 27 millones de libras y una imaginación desbordante, el realizador inglés Danny Boyle consiguió lo que ninguno otro ha logrado en la historia del cine: convencer a la Reina del Commonwealth de actuar en una ficción. Este ha sido el secreto mejor guardado de la Corona durante toda la preparación del evento: un clip de seis minutos realizado al puro estilo James Bond. El agente 007 y la Reina de Inglaterra, el encuentro de dos mitos de la cultura inglesa por fin reunidos en la gran pantalla. El pueblo inglés no podía soñar mejor regalo olímpico como alegoría del sexagésimo aniversario de la coronación de su Reina. Un aniversario de diamante y una salud de hierro para la más “real” de las James Bond Girls. Providencia del destino y casualidad del guión, ¡el agente 007 también sopla sus sesenta velas! James Bond vistió su primer smoking con la percha de Sean Connery en 1953, año de la coronación de Su Majestad la reina Elizabeth II. Solo un artista, director de cine, e inglés, podía imaginar tal espectáculo para la gran misa universal de los atletas.
No es de extrañar que en el país de William Shakespeare los artistas lleven en su ADN  ese toque “made in England” tan exclusivo. Con un profundo respeto a la tradición, una ajustada medida del protocolo, ese gusto por lo popular, ese arranque intrépido para la modernidad, ese don para la melodía y el verbo que dio vida a los mejores grupos del pop, y sobre todo esa libertad tan picaresca que transmite el “British humour”. Con este cuaderno de encargos, Danny Boyle fue tratando uno por uno los grandes tópicos de la historia y cultura inglesas a través de los siglos, mezclando sabiamente tragedia y comedia y combinando estilos tan opuestos como los de la interpretación de la música de Carros de Fuego por The West-Eastern Divan Orquestra, dirigida por el maestro Daniel Barenboim, y el excéntrico bufón del cine británico Mr. Bean en una de sus interpretaciones más burlescas.

Londres, miércoles 25 de julio, 9h 15 min de la mañana. Conferencia de prensa de los Juegos Olímpicos 2012

Después de una noche sin dormir editando nuestro último reportaje, Ophélie y yo llegamos a la conferencia de prensa de Danny Boyle. Ophélie es una joven periodista, experta en cultura inglesa, y musicales. Nos conocimos en Montreux, Suiza, cuando trabajábamos juntas en un reportaje sobre el festival de jazz. Estamos en el hotel Churchill Hyatt de la calle Portman, a dos cuadras de la calle Oxford, donde nos hospedamos. Ophélie se saca su lápiz rojo Chanel, se pinta los labios, me sonríe y me dice:

—Ya sabes, ¡antes muerta que sencilla!

Danny Boyle llega puntual como un reloj suizo. Viste una sudadera de color gris y una gorra de cuero negro. Él también parece cansado, pero su mirada y su sonrisa le dan un aire despreocupado y cordial.

Boyle nació en Manchester en 1956. De padres católicos y conservadores, recibirá una educación estricta. De joven,
Danny Boyle   fue monaguillo. Durante algún tiempo se plantea la idea de llevar sotana toda su vida, pero se le pasará
en la universidad, donde conoce a su primera novia. En 1985 Danny Boyle se convierte en director adjunto del Real

 Court Theatre Company. Cinco años más tarde comienza a trabajar como productor y realizador para la cadena de televisión inglesa BBC. Allí conoce al guionista John Hodge, con el cual emprenderá su carrera cinematográfica. Sus primeras películas recogen buena taquilla: Pequeños crímenes entre amigos, Bag of Money y Transpotting. Algunas películas más, y catorce años más tarde Danny Boyle se sube al pódium de los invictos con la realización de la película Slumdog Millionair, verdadero éxito mundial que recoge más de 35 recompensas, entre ellas ¡ocho Oscar! En 2010, Boyle realiza otro exitazo: 127 hours, película adaptada de la biografía del alpinista Aron Raiston, atrapado seis días en una grieta y obligado a cortarse el brazo para salvar su vida. Actualmente está terminando de rodar su última película, Trans, que cuenta la historia de una banda de traficantes de obras de arte. La película saldrá en pantalla a principios de 2013.

Después de hora y media de rueda de preguntas, por fin me toca a mí.

Señor Boyle, estamos a 48 horas de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos 2012 y entiendo que quiere guardar el misterio para sorprendernos, por eso no nos está dando muchos detalles ni nombres, pero tal vez nos pueda decir si hay alguien que usted quiso invitar al show de la ceremonia y se negó a venir.

Danny Boyle se ríe, y remangándose la sudadera, contesta: “Bueno, sí. Hay dos grandes actrices, inglesas por su puesto
—sonríe y marca una pausa— que me hubiese encantado tener en el show, dos grandes damas que me han hecho soñar durante toda mi juventud. Pero efectivamente no pudieron venir para formar parte del show, aunque tal vez lo vean  desde donde estén. Una es Vivien Leigh, con quien me hubiese encantado poder trabajar un día en teatro. Tuve la suerte de verla una vez de niño gracias a mi abuela, que me llevó al teatro para mi décimo cumpleaños. La otra es Audrey Hepburn, que es para mí la mujer más guapa que he visto reflejada en una pantalla de cine”.

Kate Winslet, la novia del Titanic: una pasionaria vulnerable
No cabe duda de que la generación de la divas  
inglesas de la época dorada del blanco y negro, como Vivien Leigh —inolvidable Scarlett O’Hara, en Lo que el viento se llevó, o la bellísima Audrey Hepburn, icono del cine y reina del glamour tras su interpretación en Breakfast at Tiffany’s o en Vacaciones en Roma, grabaron en el recuerdo de todos nosotros esa luz de gran estrella. No obstante, cabe decir que la nueva generación de actrices inglesas viene con una promesa no menos brillante. Veamos a las nuevas abanderadas del cine inglés.
Un estilo porfiado, libre, independiente, voluntario, soñador, idealista, inteligente. El cine solo puede ser espléndido ante esta intrépida virtuosa, tan exigente con ella misma, tanto a la hora de escoger un guion como en el proceso de llevar a cabo su personaje. Su marca de fábrica parece ser inimitable, por eso lo que hace Kate siempre suena tan personal. Es como si la actriz no llevase ni maquillaje ni vestuario, ni siquiera un guion para formular: le sale del alma, de las tripas. Kate trabaja cada papel con un coach omnipresente en su camerino y en el plató es una trabajadora infatigable, perfeccionista y gozosa en su labor.

Ella cuenta: “Mis padres también eran actores, siempre estaban trabajando de forma obsesiva para dar lo mejor de ellos cada día. Cuando mi padre sufrió un accidente muy grave, el mismo día, mi madre se subió al escenario, y así lo hizo año tras año sin perder el ánimo ni abatirse. Ese recuerdo me ha marcado mucho […] Siempre tengo dudas sobre mí o sobre la forma de interpretar mis personajes. En esos momentos duermo con ellos, vivo con ellos, trato de hablarles, de escucharlos, de entender sus dudas, sus debilidades y las razones por las cuales reaccionarían de una forma o de otra. Solo trato de buscar las cosas, y luego dejo que las cosas me encuentren a mí”.

Revelada por el gigantesco éxito del Titanic, miss Kate no ha dudado en echarse de cuerpo y alma en el océano del cine de autor, representando personajes desesperados al borde del abismo. En The reader interpreta a Hanna, una analfabeta alemana guardiana en un campo nazi durante la Segunda Guerra Mundial, papel por el cual se llevó el Oscar a la mejor actriz. También fue April, una joven americana idealista de la posguerra, esposa y mujer perdida entre su sueño y la realidad, papel subli

me que interpreta en Revolutionary road junto a un Leonardo Di Caprio no menos prodigioso.

Entre películas y sesiones de fotos publicitarias, Kate Winslet se ocupa muy activamente de la fundación Golden Hate, dedicada a los niños autistas. El pasado mes de agosto Kate publicó un libro de fotografías con el mismo nombre de su fundación, en el que aparecen personalidades del mundo del cine, como Angelina Jolie, Meryl Streep o el realizador de cine Pedro Almodóvar, todos ellos posando con sombreros de diferentes estilos: una serie de autorretratos desenfadados y tiernos. Lo que hace Kate siempre lo hace con un profundo sentido del deber. En estos momentos, según ella, está viviendo uno de los papeles más lindos pero más difíciles de su vida: educar a sus dos hijos. Actualmente Kate Winslet de 36 años, actriz e imagen de Lancôme, está rodando en Massachusetts, en la última película de Jason Reitman. Rompiendo con su imagen de icono del lujo, Kate aparece una vez más transformada, sin maquillaje y con un aspecto totalmente descuidado, interpretando el papel de una joven madre soltera enamorada de un fugitivo acusado de homicidio. Afirma que le gustan estos papeles: “Soy como mi personaje, divorciada con dos hijos: a veces fuerte, a veces totalmente perdida”.

Emma Watson: la brujita más carismática del Reino Unido

Es nuestra sobrina, nuestra hermanita, nuestra prima. La vimos crecer sobre las pantallas cada vez que Harry Potter se sacaba de la manga una nueva aventura. Tras un casting “olímpico” de más de ocho mil niñas en el proceso de selección para su papel en Harry Potter, y con tan solo diez años de edad, Emma Watson se convierte en la brujita más entrañable de la historia del cine con su refrescante interpretación de Hermione Granger. Emma Watson no podía soñar mejor debut para poner un piececito en el gran salón cinematógrafo. Con ese aire de Joan Seberg, esa mezcla de gracia y candor, la pequeña actriz inglesa, que hoy tiene veintidós años, ha conquistado el corazón del público. Harry Potter, con más de 900 millones de espectadores, arrasó con las taquillas del mundo entero, sobrepasando los 7,7 millares de dólares. Once años más tarde, y con una treintena de recompensas a sus espaldas, la joven Emma Watson ya se subió al pódium olímpico de las mejores actrices inglesas de estos últimos diez años. Recientemente la vimos dá

ndole la réplica a Michelle Williams en la película My week with Marilyn.

Actualmente, la directora de cine Sofía Coppola escogió a la joven actriz inglesa para el papel principal de su próxima película, The Bling Ring, historia de una pandilla de adolescentes que se dedica a robar en las casas de gente famosa. También la veremos pronto en el rol de una estudiante en The Perks of Being a Wallflower, papel que sigue interpretando en su propia vida, puesto que Emma sigue registrada como estudiante de literatura inglesa en la Universidad de Oxford. Lo que no sabemos es si la joven actriz tendrá tiempo para seguir estudiando. Como toda gran estrella, debe conjugar su actividad de actriz y de modelo para grandes firmas: últimamente ha sido nombrada imagen de Lancôme para el perfume “Trésor Midnight Rose”. ¡Es que todo lo que toca esta joven brujita con su varita mágica se transforma en tesoro!

Emily Blunt, una mirada esmeralda en el país de Shakespeare

Piel de terciopelo, mirada de jade y aire de aristócrata, pero cuando se ríe con esa risa animosa y esos gestos de chica rebelde, Emily Blunt rompe el esquema de lo convencional. De hecho, sus modelos cinematográficos se inclinan más del lado de los chicos Marlon Brando y Robert de Niro, a quienes imita sorprendentemente y a la perfección. Esta divertida y y original artista sacó su carácter y se puso los calzoncillos frente a Meryl Streep en El diablo se viste de Prada, interpretando a una fashionista retorcida, un papel que la propulsó a la fama. Desde entonces la hemos visto interpretando el rol de la reina Victoria en The young Victoria, un papel a medida, fresco y entero, y últimamente en Salmon Fishing in the Yemen, en la blusa de una bióloga británica que ejecuta el sueño irrealista de un príncipe multimillonario cuyos caprichos son ilusorios. Actualmente Emily está en las pantallas con una comedia romántica, The 5 year engagement, del realizador Nicholas Stoler. En octubre la veremos en algo muy diferente: un thriller sobre la mafia, Looper, de Rian Johnson. Poco a poco la joven actriz de veintinueve años va corriendo cuesta arriba, y salta cada vez mas alto.

Curiosamente, lo de ser actriz empezó para Emily a los ocho años debido a un problema de tartamudez. La pediatra aconsejó a sus

 padres que la inscribiesen a unos cursos de teatro para intentar relajar a la niña. Los cursos no solo la ayudaron en el proceso de relajación y resolvieron poco a poco su molestia, sino que a su vez Emily fue rápidamente detectada por sus profesores, qui

enes vieron en ella una semilla de auténtica actriz. Hoy en día Emily Blunt apoya públicamente las asociaciones de ayuda para tratar la tartamudez de los niños, tanto en EEUU como en el Reino Unido.

A Emily Blunt ya no se le traba la lengua: hace poco le dijo “sí, quiero” al atractivo actor John Krasinsky, el héroe de The Office, con quien se casó ¡en el jardín de la casa del señor George Clooney! A mí también se me habría quitado el tartamudeo.

Keira Knightley: la favorita de Hollywood

Una luz de cristal en una belleza Old England. Un parecido asombroso con Natalie Portman con un aire de valquiria, una filmografía como un camino real… ¡La reina de la Red carpet quiere más! Con tan solo veintisiete años, Keira ya presume de una filmografía de más veintinueve películas, sin contar las obras de teatro. Hija del actor inglés Will Knightley y de la guionista escocesa Sharman Mac Donald, la pequeña Keira empezó su carrera a los ocho años. Totalmente disléxica, Keira pasó su infancia y parte de su adolescencia esforzándose en sacar las mejores notas posibles para contentar a sus padres, sabiendo desde muy niña que lo que ella quería era ser actriz. Con apenas catorce años, Keira Knightley fue elegida por su gran parecido con Natalie Portman para el papel de Sabé en la película Star Wars episodio 1: The Phantom Menace. Una vez maquilladas (confiesa Keira en una de sus primeras entrevistas),

En menos de una década, este huracán británico ha dado un latigazo sexy y diferente en las grupas del cine comercial. Alternando vestuarios: corsé en Pride & Prejudice, con su interpretación de Elizabeth Bennet que le valió una nominación al Oscar a los veinte años; pantalones cortos y botas de fútbol en Bend it like Beckham, o también manejando espada y luciendo barbilla en el tercer episodio de Pirates of Carribea. Keira no es de estas que se deja encerrar en un papel: saltando de guion en guion, más bien parece ansiosa de nuevos papeles cada vez mas retadores. Hollywood se rindió a sus pies y sigue apostando por ella. La niña disléxica ha conquistado el cine del siglo XXI con su acento “so british” . Aparte de tener unos padres con un pie en la profesión, Keira Knightley fue alumna de la actriz británica Emma Thompson, con la cual ya compartió reparto en la maravillosa comedia romántica Love Actually en 2003. Natalie y yo éramos tan parecidas que nuestras madres nos confundían.

Actualmente Keira Knightley estrena la película Seeking a Friend for the End of the World, de Lorene Scafaria, una historia de amor cuyo desenlace ocurre tres semanas antes del fin del mundo. Keira interpreta una joven hippie fanática de rock de los años sesenta.

Para el próximo mes de octubre, la joven actriz nos brinda un nuevo papel en la más pura tradición de los clásicos de cine; la nueva versión muy esperada de Anna Karenine, una coproducción, franco/inglesa de Joe Wright. Keira nos promete una interpretación actual de la nueva Karenine. Jude Law y Emily Watson son algunos de los protagonistas de esta megaproducción.

Será la sexta vez que el cine se interesa en la heroína de la novela de León Tolstoi, Anna Karenine. Entre otras, Greta Garbo interpretó dos veces a este personaje para el cine (en 1927 y en 1935), años más tarde, en 1948, Vivian Leigh también le daría vida. Al parecer, Keira Knightley ha visionado todas las versiones cinematográficas antes de ponerse a la obra, según ella para no parecerse a ninguna de ellas.

Se termina la conferencia de prensa, se terminaron los Juegos Olímpicos, se nos va terminando el verano, pero el cine sigue olímpicamente pasando del tiempo, estrenando películas y creando grandes actrices. God save the Queen!

 

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Elisa Ovalle de Meyer

Elisa Ovalle de Meyer

Elisa Ovalle de Meyer, León, España. Es licenciada de la escuela Bellas Artes de Ginebra, Diploma de Sociología de Arte. Estudió Arte Dramático en la escuela Americana de París. Trabajó como actriz en la compañía Nacional de teatro de Carouge, Ginebra, siendo durante ese momento la única extranjera del “Oeste“ en actuar en la Unión Soviética, por invitación expresa de la primera dama Raïssa Gorbatchev, en el Teatro Stanislawsky de Moscú. En 1990 fue productora y presentadora de programas culturales para la TSR (Televisión Suiza), en 1998 se graduó de Periodismo en la Universidad de Lausanne, creando luego su propia productora de televisión, radio y prensa. Actualmente es corresponsal en Miami para medios de comunicación en Suiza y colaboradora de la revista Sub-Urbano en Miami desde mayo 2012.

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1 Comentario

  1. Tal cual Naty, a la hora del casamiento las mujeres entramos en un mundo que no sabiamos ni que existia, cosas que antes ni te parabas a mirar ahora son prioridad , te convertis en experta en todo y mas sobre la fecha, te advierto, te transformas en Bridezilla .. pero lo bueno de todo eso es que el deda despues de la boda magicamente te deja de interesar de golpe todo ese mundo de sedas, tocados, flores, y centros de mesa, por mas que lo hayas disfrutado tambien es un stress asi q lo sentis como una gran liberacion jaja, al menos eso me paso a mi :)Sobre el servicio q contas a mi me parece genial, no saber hasta ultimo momento como te vas a ver en tu gran deda es un stress innecesario, ya una no sabe como vas a tener el pelo, el maquillaje y como va a salir la fiesta en general , no saber hasta unas horas antes si el vestido te va a quedar divino o mas o menos es insalubre 🙂 y viste que todas las modistas lo entregan unas horas antes? (y me incluyo)

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