Compendio de lo aprendido (en el 2012)

Yoshvani Medina

 En teatro, como en ninguna de las artes, no se puede determinar un campeón. En primera porque es un arte subjetivo, donde cada cual aprecia según sus gustos; en segunda porque las condiciones creativas de cada espectáculo son diferentes, no se puede comparar drama y comedia, pequeño y gran formato, café-teatro y teatro arena, teatro subvencionado y teatro alternativo.

Lo que se puede hacer es destacar el trabajo de los hombres y mujeres que han sacado al teatro de Miami del rol secundario que estaba jugando en el paisaje de la ciudad, para llevarlo al lugar privilegiado en que se encuentra.

Este resumen se limita al trabajo de creadores e intérpretes que compartieron con nosotros la hermosa y difícil tarea de mantener una cartelera teatral renovada.

El año comenzó con el coloquio internacional sobre la obra del dramaturgo cubano  Virgilio Piñera, organizado por Teatro Akuara, Yara y Matías Montes Huidobro, y un grupo de intelectuales de la ciudad que lograron  agrupar a personalidades importantes de la escena cubana dispersas por el mundo, como el dramaturgo Pepe Triana (“La noche de los asesinos”), que vive en Francia; Iván Acosta (“El Super”), que vive en New York; Pedro Monge Rafuls (“Pase adelante, si quiere”), que vive en New York; o Raúl de Cárdenas (“Las muchachitas de la saguesera”), que vive en Los Ángeles.

En el marco de ese coloquio estrenamos la obra “Siempre se olvida algo”, con las actuaciones de Alex Otaola (“Las criadas”), Denise Sánchez (“Esta noche tu night”), Zulema Cruz (“Escándalo TV”), Roxana Montenegro (“Perras o diosas”) y Joel Rod (“Sucedió en La Habana”). La obra encontró su público desde el estreno y fue un regalo para los amantes de la comedia del absurdo, el primer espectáculo del 2012 auguraba una temporada excepcional en Miami.

El segundo estreno del año también sería un triunfo de ArtSpoken y el teatro de ruptura que defendemos: “Una muchacha con la cabeza llena de pájaros”, de Ulises Cala, uniría a tres íconos de la TV de Miami: el gran actor mexicano Gabriel Porras (“¿Dónde está Elisa?”), la inolvidable actriz colombiana Natalia Ramírez (“Betty la fea”) y la explosiva azteca Rosalinda Rodríguez, que venía de un éxito inmenso con su personaje de Karen en la telenovela “La casa de al lado”, de Telemundo-NBC.

La puesta en escena encerraba a los tres actores en una jaula durante hora y cuarto, propiciando una atmósfera opresiva de purgada estética, donde se sucedieron las escenas de choque interpretadas magistralmente sobre una partitura de progresión dramática siempre en crescendo.

El tercer estreno de la temporada sucedería en Teatro Trail, donde las compañías Goal Entertainment  y “El Idearium”, arrasarían con la comedia “Toc Toc”, del francés Laurent Baffie, protagonizada por Gabriel Porras, Carlos Mata, Zully Montero, Marjorie de Sousa, Marisol Correa, Karlos Anzalotta, Danly Arango, y dirigida por el venezolano Manuel Mendoza.

“Toc toc” fue un excelente  ejemplo de lo que el teatro comercial puede generar en el terreno de la comedia inteligente, su frecuencia de chistes fue demoledora, los actores se brillaron y el público se los agradeció durante varias semanas.

Febrero sólo estaba comenzando y el XI Festival Latinoamericano del Monólogo de Miami “Teatro a una voz”, proponía una treintena de estrenos del género unipersonal, con registros muy disímiles, donde destacaron los dramaturgos Jorge Carrigan (“El prócer”), Héctor Santiago (“Lágrimas negras”), Maikel Chávez (“Alguien borra la ciudad”); los intérpretes Isaniel Rojas (“El prócer”), Myriam Amanda (“El bello indiferente”), Jesika Marcano (“Papeles secundarios”), Julie de Grandy (“Lágrimas negras”), Maikel Chávez (“Alguien borra la ciudad”), o los directores Juan Roca (“Lágrimas negras”)  y Ariel Bouza (“Alguien borra la ciudad”), entre muchos otros.

Ese mismo mes, el productor español Jorge Monje y su contacto en Miami, la actriz Arancha Solís, convocarían en ArtSpoken a los creadores e intérpretes de la ciudad para participar en el proyecto “Microteatro por dinero”, que revolucionaría por el resto de la temporada el tempo y el ritmo de creación en nuestra escena.

Las dos primeras ediciones de Microteatro  tuvieron un éxito inusitado (“Laberinto sin salida” y “Los hijos del silencio”, del SAH; “Tres pestañeos”, con la actriz mexicana nominada al Oscar Adriana Barraza; “Palabra de honor”, con Orlando Urdaneta y Alba Roversi; “Ropa interior”, de Julie de Grandy, con Luis Celeiro y Myriam Amanda, entre otros) pues lograron unir a la mayor parte de las compañías teatrales, directores, dramaturgos e intérpretes en el magnífico predio del Centro Cultural Español de Miami sobre la línea de un proyecto común.

En la primera edición tuve la dicha de dirigir dos actores de TV: el mexicano Omar Germenos y la argentina Laura Ferretti, con los que viví el reto que significaba para ellos actuar con los códigos interpretativos teatrales, pero con una proyección de televisión. Los vi luchar con el espectáculo “Otra fábula”, del difícil dramaturgo cubano Ulises Cala, y finalmente crecerse y ser felices venciendo un tour de force, donde Laura se consagró como asesina y Omar como Dios. 

Hoy el proyecto Micoteatro ha sido trasladado al Koubec Center, en la Pequeña Habana, y las creaciones  se han sucedido con mayor o menor éxito (“La cámara”, escrita y dirigida por Diego Vegue; “Superdotados”, de Santiago Molero y Miguel Alcantud; “En pañales”, de  y por Juan Carlos Flores, entre otros muchas ), lo cierto es que el legado está ahí: a través de “Micro” se han dado a conocer, o han regresado a la actualidad, creadores que antes no hubieran tenido la misma oportunidad de existir, y se le ha puesto una transfusión de sangre joven tanto a nivel de público como de creadores a una profesión que lo necesitaba verdaderamente.

El 22 de marzo estrenamos un ícono del repertorio clásico, la comedia “Petición de Mano” , del gran maestro ruso Anton Chejov, con una brillante promoción de actores de ArtSpoken: Lester Arellano, joven intérprete guatemalteco, quien fuera premiado por el jurado del II Festival Internacional de Teatro de Pequeño Formato de Miami como el actor revelación; y los colombianos Andrés Martínez-Tutek, Libia Gil y Sandra Salonia. Con motivo del estreno recuerdo que escribí en mi diario de a bordo: “Alrededor de una centena de espectadores presenciaron la irrupción de Lester Arellano en un rol de composición que mezcla lo cómico, la farsa y el absurdo. El guatemalteco se apoyó en Andrés Martínez Tutek para hacer del trabajo corporal una de las aristas clave de sus respectivas actuaciones, y en la imponente Sandra Salonia para consumar las famosas trifulcas que propone el texto chejoviano. Libia Gil, que alternó con Sandra Salonia, libró  el escollo de su bautizo de fuego”.

El 30 de marzo estrenamos otro texto célebre de Anton Chejov: la comedia “El oso”, con las interpretaciones del colombiano Martin Eduardo, la mexicana Karina Domínguez, y en alternancia la boricua Noelys Márquez y la argentina Verónica Abruza, que completaban una temporada en el taller de entrenamiento actoral de ArtSpoken.

A propósito de estos trabajos, el crítico especializado Waldo González López escribía: “las propuestas de ambos estrenos funcionaron con tino y, en suma, aportaron legítimos resultados histriónicos, en ocasiones bufonescos”.

La lluvia de estrenos continuaba en ArtSpoken y el 6 de abril repusimos uno de los espectáculos más representativos del  repertorio de la compañía: “Pequeños crímenes conyugales”, del Premio Goncourt Eric-Emmanuel Schmitt, donde se sublimaron el gran actor uruguayo Gualberto González y la boricua Alba Raquel Barros.

 “Pequeños crímenes conyugales”, una comedia dramática de alto contenido emocional, es sin dudas una de las exploraciones más profundas y reveladoras de la pareja contemporánea y su verdugo, el adulterio. Una obra maestra que, al decir del crítico español Luis Navarro, “consigue uno de los fines esenciales de la literatura: ofrecer una apariencia de verdad —aunque ésta sea falsa— en lo que se cuenta; no realismo, ni verosimilitud, sino verdad. Tan clara que conmueva al receptor de la obra”.

Después de un mes de mayo en el que mantuvimos en cartelera “El oso”, “Petición de mano” y “Pequeños Crímenes Conyugales” el mes de junio pondríamos la barra aún más alto, al proponer tres nuevos estrenos mundiales y un estreno en Estados Unidos.

El 6 de junio sucedió un fenómeno curioso en la escena de Miami: dos estrenos mundiales por una misma compañía en dos teatros diferentes: “Entrada gratis”, de y por Saulo García en el Teatro Trail y “La Noche”, de quien escribe estas líneas, en el Centro Cultural Español, en la que pude dirigir un elenco de primerísimo nivel: el colombiano Saulo García, que acababa de ganar en New York el Premio ACE por la Mejor Stand-Up Comedy del Año (“La vida en los Esclavos Unidos”); Sonya Smith, famosa a nivel internacional por haber protagonizado un sinnúmero de telenovelas, una actriz que puede evolucionar tanto en el registro cómico como el dramático; Alba Raquel Barros, que venía de brillar en “Pequeños Crímenes Conyugales” y Andrés Martínez-Tutek, una de las revelaciones del año en el teatro de Miami. 

Días después partí a New York para dirigir mi obra “Probation” en la compañía Repertorio Español, considerada la más importante del teatro norteamericano en lengua castellana. De mi experiencia en el circuito Off Broadway del teatro profesional en Norteamérica les hablo en la segunda parte de este envío.

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Yoshvani Medina

Yoshvani Medina

Yoshvani Medina (Pinar del Río, Cuba, 1967).  Nacionalidad cubana y francesa. Residencia permanente en Miami, Florida, EE.UU. Dramaturgo, director y profesor de teatro. Diplomado del Conservatorio de Arte Dramático de París. Escribe en español y francés. Ganador del Gran Premio de Dramaturgia “Nuestras Voces” 2010, en New York, por su obra “Probation”, concurso organizado por la compañía Repertorio Espanol, y patrocinado por la multinacional norteamericana MetLife.  En 2007, durante el Festival Internacional de Teatro de Sibiu, en Rumania, su obra “Merde!” fue incluida en la antología “Next”, de teatro contemporáneo europeo, al lado de dramaturgos de la talla de Jean-Luc Lagarce. Premio Internacional de Dramaturgia “Casa de Teatro” 2007, República Dominicana, por su obra “La Cláusula”, publicada en las Ediciones Casa de Teatro. Premio de Teatro Francófono del Caribe 2004, por su obra “Merde!”, publicada en las Ediciones Lansman (Bélgica). Ganador de la Beca y la Bolsa del Centro Europeo de Escrituras de Espectáculos (La Chartreuse de Villeneuve-Lez-Avignon), donde estuvo en residencia en 2001 y escribió su obra “Circuit fermé”, que fue producida por la Escena Nacional de Fort-de-France y giró por la mundialmente conocida Cartoucherie de Vincennes. Premio de la Bienal Internacional de Literatura de la Fundación Luis Palés Matos de San Juan de Puerto Rico 2000, con su obra “Suicídame”, publicada en Ediciones Baquiana (EE.UU). Premio de la Fundación Literaria Hermanos Loynaz, Cuba, 1991, por su obra “Ciertas empresas dejadas a medio empezar”. Premio Nacional de Talleres Literarios, Cuba, 1990, por su obra “Neurosis”. Ha dirigido más de sesenta espectáculos profesionales en Estados Unidos, Europa y el Caribe, entre ellos: “Don Quijote”, de Cervantes (producido por la compañía norteamericana Hispanic Flamenco Ballet, gira nacional con presentaciones en el Atlanta Lyric Theater, Bijoux Theater, entre otros míticos teatros); “Romeo & Juliet”, de Shakespeare, (producido por L’Atrium, Centre Culturel Departemental de la Martinique, Francia); “Así es si así os parece”, de Pirandello (producido por la Compagnie Theatre Si, Francia); “El juego del amor y el azar”, de Marivaux (producido por la Alianza Francesa de Miami, Francia-EE.UU), “El amante”, de Harold Pinter (co-producido por Theatre de la Ville de Fort-de-France y Theatre Si, Francia), “Diario de un loco”, de Nikolai Gogol, producida por ArtSpoken Performong Arts Center, EE.UU; “Los dictados del fuego”, de Ulises Cala (producido por White Apple Tree Productions, EE.UU). Sus obras han participado en grandes festivales de teatro en Europa, como el de Avignon, donde triunfó en 2006 con “Ciertas tristísimas historias de amor”, de Ulises Cala, producida por la Escena Nacional de la Martinica, o el Festival de Limoges, en 2001, con su obra “Suicídame”. En el 2011, su obra “Sinfonía en Do Mayor (y la menor)” triunfó en el Festival Internacional de Mérida, en México. En octubre del 2011 asistió al Festival Internacional de Teatro de Cádiz, España, uno de los más importantes del mundo, en calidad de personalidad invitada. Desde julio de 2012 su obra “Probation” se encuentra en cartelera en el Teatro Repertorio Español, circuito Off Broadway, de New York , bajo su propia dirección, y ha sido reseñado tanto por la prensa especializada como por el New York Times.